Viernes 06 de Agosto de 2010
Los vecinos que vivimos cerca del triángulo formado entre las calles Casilda, avenida Alberdi y bulevar Avellaneda los fines de semana vivimos en un símil del Far West. Los hechos se desarrollan en los bares Menta y Ay Ramírez, habilitados como bares con "amenización musical". Sin embargo, no tienen ventanas, cuentan con un solo ingreso, cobran entrada y funcionan sólo los fines de semana o vísperas de feriado. Los concurrentes a estos bares suman un nuevo conflicto a los ya conocidos: música hasta altas horas de la madrugada, los autos recorriendo las calles a velocidades exorbitantes, los jardines de los vecinos usados como baños públicos o albergues transitorios. Ahora también resuelven sus conflictos a los tiros en la cortada y calles aledañas. Los tiroteos ocurren varias veces durante la noche, por la madrugada o, como el último domingo, cuando escuchamos una balacera de entre veinte y veinticinco tiros a las 8.30 de la mañana. No hace falta ser García Márquez para imaginar lo que sucederá. Nuestra voz pide a los responsables de la Dirección de Inspección General, al Ministerio de Seguridad, a la policía y a la Guardia Urbana Municipal que tomen medidas para preservar la ya deteriorada calidad de vida de los vecinos.
Devora Perelli, proserpina46@gmail.com