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Un balón sin oro y mucha decepción

Messi fue elegido ayer como el mejor jugador del Mundial. La Pulga anotó cuatro goles, pero no pudo explotar.  

Lunes 14 de Julio de 2014

 

El capitán del seleccionado argentino, Lionel Messi fue elegido ayer por la Fifa como el Mejor Jugador del Mundial Brasil 2014, luego de perder la final con Alemania 1 a 0, en el estadio Maracaná de Río de Janeiro. Claro que la Pulga minimizó totalmente el hecho de haber recibido este premio, que para nada le sirvió de consuelo ante el dolor inmenso de haber perdido el cotejo decisivo ante los teutones.

El astro argentino, de 27 años, que disputó su tercera Copa del Mundo tras Alemania 2006 y Sudáfrica 2010, participó de los siete partidos y marcó cuatro goles en la vigésima edición de la máxima competencia FIFA.

Con esa actuación, redondeó una foja mundialista de catorce encuentros con un acumulado de cinco tantos, que lo dejó en el quinto escalón de los máximos anotadores argentinos en la Copa del Mundo, debajo de Gabriel Batistuta (10), Diego Maradona y Guillermo Stábile (8) y Mario Kempes (6).

El rosarino participó de su primer Mundial en Alemania 2006, con apenas 18 años, y marcó un único tanto en la goleada a Serbia y Montenegro (6-0), el 16 de junio.

Cuatro años después, en la cita de Africa, ya como líder futbolístico del equipo, no festejó ninguno en los cinco partidos jugados hasta la dura eliminación que propinó Alemania (4-0) en cuartos de final.

A Brasil 2014 llegó como capitán del equipo y lideró su clasificación en la ronda inicial con un gol ante Bosnia (2-1) en Río de Janeiro, otro frente a Irán (1-0) en Belo Horizonte y un doblete ante Nigeria (3-2) en Porto Alegre.

Pero su actuación e incidencia a partir de la fase final tuvo una merma y el equipo indudablemente lo sintió. Claro que fue determinante para asistir a Angel Di María en el gol que significó la victoria ante Suiza (1-0) en San Pablo y el pase a cuartos de final.

Lo cierto es que ayer en la final ante Alemania Messi alternó buenas y malas, pero estuvo lejos de jugar el partido de su vida, tal como había definido a este encuentro en la previa.

De todas maneras dispuso de dos buenas situaciones. Una de ellas inmejorable, al quedar sólo frente a Manuel Neuer, pero su remate se fue besando el palo izquierdo, y la otra luego de una gran maniobra individual, yendo desde la derecha hacia el centro, pero la pelota no tomó el efecto que él quería y se fue desviada por el poste derecho.

Con el transcurso de los minutos, Messi se fue apagando y en el alargue jugó demasiado lejos del arco alemán, como todo el equipo argentino. Claro que de él siempre se espera un plus.

Messi ayer no jugó mal, pero estuvo lejos del nivel que él mismo esperaba para el partido al que definió como “el más importante” de su vida.

Su más que aceptable Mundial en Brasil, pero acaso insuficiente para las expectativas depositadas en él por el pueblo argentino, coincidió con el cierre de una temporada irregular en Barcelona, en la que perdió el Balón de Oro FIFA a manos del portugués Cristiano Ronaldo, después de alzarlo por cuatro años consecutivos (en las ediciones 2010, 2011, 2012 y 2013).

El astro de Barcelona de España se convirtió en el segundo argentino en apoderarse de ese galardón, luego de Diego Maradona en México 1986.

El premio Balón de Oro de la Copa del Mundo, que se entrega desde 1982, también fue ganado por el italiano Paolo Rossi (en España ese año), el italiano Salvatore Schillaci (Italia 1990), los brasileños Romario (Estados Unidos 1994), Ronaldo (Francia 1998), el alemán Olivier Kahn (Corea-Japón 2002), el francés Zidenide Zidane (Alemania 2006) y el uruguayo Diego Forlán (Sudáfrica 2010).

La derrota en la final de la edición 2014 dejó al rosarino con los títulos en el Mundial Sub 20 de Holanda 2005 y la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Beijing 2008 como únicos logros con la camiseta argentina.

Esas dos únicas conquistas contrastan con la nutrida cosecha que alcanzó con su club catalán: 2 Mundiales de Clubes, 3 Ligas de Campeones, 2 Supercopas de Europa y 6 Ligas de España, más 6 Supercopas y 2 Copas del Rey de ese país. Nada más, ni nada menos.

No habló sobre su futuro

Era lógico, pero ni bien terminó el partido Messi no quiso ni siquiera expresarse sobre su futuro en la selección argentina. Es más, prefirió no hablar sobre la chance de tener revancha en el próximo Mundial de Rusia 2018. Dio a entender que esa competencia estaba muy lejos y pensar en eso en este duro momento no tenía ningún sentido. Lo concreto es que la Pulga se había preparado para levantar la Copa en Brasil, pero no pudo conseguirlo. Igual, Leo ayer no vendió humo a la hora de prometer revancha.

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