Jueves 10 de Septiembre de 2015
Un avión de la compañía británica British Airways se prendió fuego en una pista en el aeropuerto internacional de McCarran en Las Vegas cuando iba a despegar el martes a la noche, provocando la evacuación de los pasajeros y siete heridos leves. “Había 159 pasajeros y 13 miembros de la tripulación a bordo”, según la cuenta Twitter del aeropuerto, que precisó que “siete personas resultaron levemente heridas”.
La Agencia Federal de Aviación estadounidense (FAA) indicó a la AFP que “el motor izquierdo de un Boeing 777 de British Airways se incendió en el momento del despegue en el aeropuerto internacional de McCarran” en Las Vegas, en el oeste de Estados Unidos.
“La tripulación interrumpió el proceso de despegue e hizo desembarcar a los pasajeros en la pista haciéndolos deslizarse por toboganes de evacuación de urgencia”, añadió el portavoz de la FAA, Ian Gregor. El aparato se dirigía al aeropuerto de Gatwick, en Londres, precisó.
“Estamos ocupándonos de nuestros clientes tras el incidente del vuelo BA 2276”, indicó por su parte la compañía British Airways en un correo electrónico, sin ofrecer más detalles del incidente.
Algunos pasajeros del vuelo BA 2276 publicaron videos en sus cuentas de Twitter, como Dominique Worthingon (@DomWorthNo1): se ve una aeronave de la que salen columnas negras de humo, y varias personas alejándose rápidamente por la pista. “Empiezo a darme cuenta de lo que me ha pasado hoy, algo verdaderamente aterrador”, comentó.
Un periodista deportivo del diario británico The Guardian que estaba a bordo del aparato, Jacob Steinberg, contó en Twitter: “Abrieron la puerta trasera, sacaron los toboganes y el humo entró en el avión, hubo un movimiento de la gente hacia delante. Mucho pánico”. “Algunos pasajeros sufrieron cortes y hematomas tras deslizarse por los toboganes de evacuación”.
Steinberg contó que el piloto había anunciado con sorprendente calma que el avión había sufrido “una avería catastrófica del motor”, y que había sido aplaudido por los pasajeros.
El fabricante de los motores del avión, General Electric (GE) señaló que el historial de sus propulsores GE90 (como el siniestrado) no indica “ningún problema estructural que pueda poner en peligro la seguridad de los aviones que usan este tipo de motor”.