Un asalto de piratas que no tuvo buen final
Un golpe de piratas del asfalto se frustró ayer a la madrugada cuando los asaltantes detectaron que el vehículo escogido, un camión cargado con neumáticos, estaba equipado con un sistema de emergencia que interrumpe el paso de combustible ante cualquier situación irregular durante el viaje. Por eso tuvieron que liberar al chofer a los pocos kilómetros y abandonar el rodado con la mercadería intacta.

Miércoles 26 de Agosto de 2009

Un golpe de piratas del asfalto se frustró ayer a la madrugada cuando los asaltantes detectaron que el vehículo escogido, un camión cargado con neumáticos, estaba equipado con un sistema de emergencia que interrumpe el paso de combustible ante cualquier situación irregular durante el viaje. Por eso tuvieron que liberar al chofer a los pocos kilómetros y abandonar el rodado con la mercadería intacta.

Todo sucedió cuando Angel Macarrone, conductor de un camión Ford Cargo, viajaba desde la localidad bonaerense de González Catán hacia Córdoba capital con una cantidad no determinada de neumáticos de la marca Pirelli. El chofer declaró en su denuncia que circulaba por la autopista Aramburu, por el carril sur-norte y que al llegar al parador ubicado a la altura de Fighiera, a unos 30 kilómetros de Rosario, decidió detenerse para dormir unas horas.

A punta de pistola. Alrededor de la 1, Macarrone fue sorprendido por dos hombres armados que lo obligaron a bajar de la cabina. Luego lo subieron a una camioneta de doble tracción y "emprendieron un paseo". El periplo duró poco tiempo. Fuentes de la investigación señalaron que el camionero fue liberado a dos kilómetros del lugar donde fue "levantado" y que el Ford Cargo fue dejado en el mismo lugar donde estaba.

Voceros de la Brigada de Investigaciones señalaron que durante los minutos en que Macarrone estuvo privado de la libertad recibió un llamado a su celular, al parecer de la empresa de rastreo satelital. "Parece que el hombre, mientras estaba apretado por los delincuentes, mantuvo una conversación muy cortante, muy pobre con el operador y eso hizo sospechar a la gente del monitoreo que avisó a la policía", sostuvo un vocero de la pesquisa.

Macarrone le contó a los detectives que en un momento uno de sus captores dijo "listo, se pudrió todo" y unos segundos después estaba en libertad sobre la autopista. Sospechaban que la alerta ya había sido activada.