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Un apasionante viaje en el tiempo a la época medieval en sólo una tarde

La 1ª Convención de Arte Medieval se realiza en el Centro de Distrito Norte Villa Hortensia con entrada libre y gratuita. Personajes, música, leyendas y todo para soñar y comprar.

Domingo 29 de Septiembre de 2013

Dar unos pasos y toparse con un dragón de casi dos metros de altura, pararse muy cerca de un campo de batalla donde luchan guerreros celtas con cota de malla y espada, escuchar a un bardo cantar la historia de su pueblo en sueco antiguo o cruzarse con un hobbit, un elfo o una bruja.

Todo eso fue posible ayer para cientos de personas y seguirá sucediendo hoy en el Centro de Distrito Norte Villa Hortensia (Warnes 1917), el sitio encantado que se eligió para celebrar la 1ª Convención de Arte Medieval de Rosario.

Hasta el clima acompañó ayer para meterse de lleno en una película que podría transcurrir en cualquier país del norte de Europa, pero que recrea el año 1199 en lo que fue la mansión de Francisco Rouillón. La casona se convirtió en La Comarca (ver aparte) “esgrimiendo el derecho libre de poder soñar”, tal como aclara el catálogo del encuentro.

Gris y fría, la tarde de ayer no impidió que adultos, jóvenes y niños recorrieran los jardines del palacete del barrio de Alberdi para toparse con decenas de personajes caracterizados con ropa de época, trovadores, cinco bandas de música folk celta y escocesa.

Se suman a la movida 40 dibujates, historietistas e ilustradores y varios stands de ventas de libros, comics, artesanías, armas y objetos de época.

Imposible no sentirse algo raro entre tanto friki o personaje estrafalario. Todos apasionados por lo fantástico, los mitos, las leyendas heroicas y sobre todo por la obra de John R. R. Tolkien, el escritor nacido en Sudáfrica en 1892 y fallecido en Inglaterra en 1973. Autor de “El señor de los anillos” y creador de idiomas, Tolkien fue el responsable de crear una camada internacional de fanáticos de sus personajes e historias, llevadas al cine por el neocelandés Peter Jackson, a través de tres superproducciones.

La convención abre espacio también a las visitas guiadas, los juegos de rol, la proyección de películas, la ejecución de danzas, demostraciones de esgrima, narraciones y talleres. Y algunos dibujantes realizan sus producciones in situ.

“Siempre se presenta a la Edad Media como una etapa oscura y sombría de la historia, pero también tiene su romanticismo. De hecho no sólo hubo batallas y cruzadas, sino que fue allí que florecieron las artes”, dijo uno de los organizadores, Fernando Campos.

Vikingos. Alan Lugarini (25) y Franco Filiberti (38) ayer no eran dos empleados rosarinos. Se metieron en una piel de un monje y un guerrero vikingos. Alan asiste desde hace tres años a este tipo de convenciones, escucha folk metal y colecciona objetos. A Franco le gusta la mitología nórdica. Sólo dos de los exponentes.

¿Algunos precios? Vestido de príncipe vikingo, Nordal Narmo (un docente que en realidad se llama Ariel Gómez) vende brazaletes de cuero desde 350 pesos y bolsas para monedas desde 50. Un joyero artesanal ofrece cajas con plumas, tinta y papel desde 350 pesos y runas de plata a 80. Se tira el tarot de las hadas por 30 pesos, un librero vende todo Tolkien (El Silmarillion, a 170 pesos) y otras tantas obras fantásticas.

El grupo Trobar Clus de música medieval con violines y corcetinas ofrece su CD a 50 pesos. Hasta hay una empresa que organiza rituales y ceremonias ancentrales. Y un artesano de espadas de acero y carbono que son un lujo: la réplica de la de William Wallace (Mel Gibson, en Corazón Valiente) pesa 3 kilos y cuesta 3.500 pesos. ¿Que tal?

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