Miércoles 16 de Marzo de 2011
En este mundo que nos toca vivir donde el hambre y la desnutrición son moneda corriente, los países serios, conocedores de estos y muchos otros problemas, luchan por producir día a día, pero a contramano de todos nuestra querida presidente construyó mediante decretos un año casi sabático, pan y circo para tenernos contentos en el año electoral. Hace tiempo que la mayoría de la población no tiene idea, ni tampoco se preocupa en saber, el por qué de algunos feriados, ni qué se festeja, ni valoran nuestros símbolos patrios, tampoco rinden homenaje a nuestros próceres, lo único que interesa es no trabajar, tener fines de semanas largos, por lo menos eso es lo que proponen nuestros abnegados políticos con el ejemplo desde sus escritorios, ahora si la idea es darle descanso a los trabajadores propongo una idea, no hubiese si do mucho mas inteligente obligar por decreto, total uno más, a empresas, comercios, fábricas, instituciones, a darle cuatro días feriados a elección a sus empleados por cuatrimestre, de esa manera todos los casi obligados "turistas" tendrían menos posibilidades de accidentes en las rutas, no sufrirían tasas de temporada alta, el descanso sin amontonamientos sería más placentero, uno elegiría cuando quiere disfrutar del dolce far niente y lo más importante de todo, es que el país seguiría funcionando que no es poca cosa. Con esta cultura dentro de poquitos años nuestros hijos, nuestro futuro, van a bailar samba en los desfiles carnavalescos y seguirán sin tener idea quien fue José de San Martín, total como decía Celia Cruz "La vida es un carnaval", gracias señora presidente.
Rogelio Spedaliere