Un año sin Martín
Martincito, el menor de mis hijos de tan sólo 16 años, fue un niño feliz. Lo veíamos nosotros en casa, siempre bromeando, chispeante, agudo pero bondadoso.

Martes 15 de Enero de 2013

Martincito, el menor de mis hijos de tan sólo 16 años, fue un niño feliz. Lo veíamos nosotros en casa, siempre bromeando, chispeante, agudo pero bondadoso. Más el gran conocimiento sobre la personalidad de Tincho nos llegó a través de quienes, dada su etapa de adolescente, compartían las mejores horas, sus muchos amigos del Normal Nº 1 y del Club Provincial. Aún sumergidos en nuestra desgarrante tristeza nos han hecho reír contándonos anécdotas y travesuras, resaltando su gran corazón dispuesto en todo momento a darles apoyo. Tan grande era para Tincho el valor de la amistad, que según nos relataban sus amigos, en los momentos de reflexión en el grupo, él les hablaba de las reuniones que ya, siendo adultos harían con sus propias familias. Tal era su compromiso de vida, tal la profundidad de su sentir, tal su madurez bajo el disfraz de chico revoltoso, tal su deseo de compartir, que hasta decía que seríamos su apoyo en los futuros recitales que daría. La música, su gran pasión, su proyecto como sustento de vida, y la gran ausente en nuestra casa, su guitarra enmudeció para siempre. Nuestra vida era tan plena, y de golpe hace un año que solo tenemos vacío y dolor. No podemos entender por qué no logramos reunir a todos los proyectos en los que Tincho nos incluía. Nos parece imposible que su muerte haya sucedido, se nos torna insoportable tanta ausencia. Todo terminó por culpa de una persona a quien no le importó respetar las reglas de convivencia, y que no se preocupó por no lastimar al prójimo; quedó una pobre persona inundada por el ejemplo, fuerzas de vida y espíritu positivo que un nene de tan solo 16 años nos dejó, por eso trato de seguir. Mi más amoroso agradecimiento a todos los chicos, sus amigos, que continuamente mantienen a Tincho vivo entre ellos, y que tanto me ayudan con sus palabras y acciones. Hijito mío te seguiré amando con todo mi corazón. Siempre juntos. Te extraño Martín. Ustedes, señores de la Justicia, necesitamos de vuestro mejor esfuerzo, recuerden que además de juzgar otro caso de muerte en las rutas están creando jurisprudencia. Sepan diferenciar un real accidente de tránsito de una tragedia provocada por conductas erráticas. Asimismo señores legisladores seguimos pidiendo mayor compromiso en la sanción de leyes viales. La sociedad necesita directrices claras de comportamiento vial, y aquellos que conducen con desidia deben saber que serán penados. Martín Busalacchi (16) y sus familiares Mirta Radicci, Hugo y Facundo Sánchez (19), murieron el 15/01/2012 en la ruta 41 en proximidades a San Antonio de Areco, embestidos brutalmente por Federico Teilletchea, quien conducía alcoholizado y a excesiva velocidad.

Nora Resta (mamá de Martín Busalacchi)