Viernes 11 de Enero de 2013
Pasó un año de aquel trágico hecho vial que se llevó la vida de cuatro hermosas personas. Desde ese día conocí el verdadero dolor, ese dolor que no hay palabras que puedan explicarlo, ni razón que pueda entenderlo. Y me quedó un vacío que perfora mi corazón, una inmensa sensación de soledad, un amor que no puede abrazarlos ni decirles cuanto los necesito y extraño. Mi casa, mi hogar, está vacío. Ese lugar donde me sentía protegida, escuchada, cuidada, respetada, alegre y divertida, contenida, muy amada. Y ya no hay nadie. Muchas veces lloré escuchando historias tristes y estaba segura que no podría soportar nada similar. Y de repente me encontré dentro de esta película de terror en la que no hay salida, preguntándome una y otra vez ¿por qué? ¿Y ahora cómo sigo? Nunca imaginé mi vida sin ellos. Empecé a pedir justicia. ¿Cual justicia? No hay, no hubo, ni habrá nunca justicia. Desde el instante que ocurrió esto todo es injusto. Es injusto porque éramos felices. Es injusto porque no se merecían irse tan pronto y tan jóvenes. Es injusto porque no pudimos despedirnos. Es injusto que un irresponsable les haya quitado la vida. Es injusto llamar este hecho accidente de tránsito. Es injusto que nos hayan separado tan bruscamente. Es injusto que mis hijos no puedan jugar con sus abuelos y su tío. Es injusto que no pudimos elegir, no nos dejaron opción. Ya ni sé quién provocó esta tragedia. Federico Teilletchea por irrespetuoso, por ignorante. La falta de educación y compromiso. Quiénes cubren y defienden hechos inhumanos. La falta de controles. El alcohol. La velocidad. O tal vez fue, como muchos dicen, el destino, la mala suerte. Lo único seguro es que me destrozaron la vida y nada será como antes. Papi, mami y Facu, los amo con toda mi alma. Señores jueces, por favor, necesitamos un fallo ejemplificador y acorde a la magnitud del daño provocado. Soy Yanina, hija de Mirta y Hugo, hermana de Facundo, prima de Martín. Las cuatro víctimas del siniestro vial del 15 de enero de 2012 en la ruta 41, cerca de San Antonio de Areco.
Yanina Sánchez