Viernes 13 de Septiembre de 2013
En el lenguaje marítimo, ir al garete significa que el buque navega sin gobierno y sin tracción a merced de la correntada o el viento. Puede originarse por deficientes decisiones del comandante, inexperiencia de los oficiales o rotura de necesarios elementos para dirigir y traccionar ese buque. Cualquiera sea la causa, de no mediar un urgente anclaje, esa nave finalmente colisionará o encallará. Similar situación vive actualmente el país argentino. Necesitamos un inmediato anclaje. Si las próximas elecciones legislativas favorecen a la oposición existirá una posibilidad de detener el nefasto ansia hegemónico del actual régimen. Pero si las urnas repiten otra victoria del oficialismo sufriremos el vigorizado reintento del Ejecutivo para concretar más conceptos erróneos, los funcionarios seguirán pensando en sí mismos antes que en el resto de sus compatriotas, legiones de subsidiados permanentes y planes desaprovechados se fagocitarán imprescindibles reservas, la producción seguirá desmadrada y desalentada, no habrá ayuda externa, se acrecentará la pesadez de la amenazante deuda externa. Es nuestro deber decidir el comportamiento adecuado para no colisionar o encallar.
Rubén Mario Baremberg
DNI 6.012.531