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Un amor que sobrevivió a la muerte

Lady Diana Spencer actualizó la idea de muchos sobre la monarquía. Su espontaneidad y sus gestos en causas humanitarias, así como su frustrado matrimonio con el príncipe de Gales y su...

Jueves 05 de Diciembre de 2013

Lady Diana Spencer actualizó la idea de muchos sobre la monarquía. Su espontaneidad y sus gestos en causas humanitarias, así como su frustrado matrimonio con el príncipe de Gales y su muerte prematura, la transformaron en una de las grandes pérdidas para buena parte del pueblo inglés. Ahora su vida, al menos una parte de ella, tiene su propia película en "Diana", el filme con Naomi Watts que ese estrena hoy.

El filme gira en torno a un supuesto romance secreto entre la princesa de Gales y el cardiólogo Hasnat Kahn, de quien se dice que fue el amor de su vida. Al parecer, Diana conoció a Hasnat en 1995 e iniciaron una relación durante dos años tan seria, que la princesa incluso pensó en convertirse al Islam.

Con tan sólo 36 años, Diana perdió la vida de forma trágica en un accidente de coche junto a su pareja, Dodi Al-Fayed. Sin duda un hecho que impactó no sólo a la Realeza británica sino a todo el mundo. La película se centra en los dos últimos años de vida de la llamada "Princesa del Pueblo".

La idea de "Diana" se generó hace varios años. La historia que los realizadores querían contar era la historia de amor entre Diana y el médico anglo-paquistaní Hasnat Khan. "Nos parecía que era la clave para entender los últimos dos años de su vida", dijo el productor Robert Bernstein.

Aunque los productores sabían que querían hacer la película, no estaban seguros de poder sacarla adelante hasta que se hubiesen realizado todas las investigaciones judiciales sobre la muerte de Diana. En la investigación, quedó confirmado que Khan había mantenido una relación con Diana. "Fue de una gran ayuda para nosotros en términos de decidir que ese período de su vida era ahora parte de la historia", explicó Bernstein. "Decidimos que podríamos interpretar eso y hacer una película basada en hechos reales", afirmó.

"Diana se transformó a ella misma en esos dos años y fue algo muy afortunado que ese viaje estuvo atado a una historia de amor",añadió Bernstein.

"Diana hizo mucho bien y fue pionera en la toma de conciencia sobre las víctimas de minas antipersonas, un hecho que que es importante recordar. Hasnat fue un componente muy clave para que la forma en que ella sintió que estaba jugando un papel importante en términos de su capacidad para tener más confianza y convertirse en la mujer que se convirtió al final de su vida", afirmó el productor sobre las razones para centrarse en esta parte de historia.

Para acercarse al personaje fue central uno de los cientos de libros que se escribieron sobre la princesa. De éstos, el más importante fue "Diana: su último amor", de Kate Snell, quien se convirtió en un consultor de la película. El libro aborda directamente la relación de Diana con Khan y examina los eventos con habilidad forense.

Preparado el terreno, el próximo desafío fue encontrar un director. La búsqueda los llevó a Oliver Hirschbiegel, nominado a un Oscar por "La caída", sobre los últimos años del nazismo. Los productores reconocieron en el realizador a alguien capaz de crear un drama sobre alguien conocido a nivel mundial. "Ya había hecho una obra maestra sobre un ícono, en aquel caso, un ícono del mal, en los últimos días de su vida. Diana es otro ícono y, a su manera, ella estaba atrapada en su propio bunker".

Hirschbiegel obviamente había oído hablar de la princesa Diana, pero no estaba familiarizado con la historia que querían contar. Cuando le enviaron el guión, admitió que no quería leerlo. "No estaba interesado en la princesa Diana, pero mi agente me dijo que el guionista Stephen Jeffreys era un gran escritor, así que lo leí. Y quedé completamente sorprendido. Con sólo diez páginas quedé completamente enganchado. Me dieron lo que no esperaba: una muy emocionante y conmovedora historia de amor".

El primer pensamiento que Hirschbiegel tuvo sobre el personaje de Diana fue que ella era como una estrella de cine a la antigua, en el estilo de Marlene Dietrich. "Ella irradiaba un cierto tipo de energía que sólo se ve en estas estrellas y, como todos los íconos, no era perfecta, pero eso es lo que las hace reales y por eso la gente las adora. Las mujeres del mundo adoraron a Diana".

Sobre el nudo del filme, como es la relación que Diana entabló con Khan, afirmó: "Cuando Diana se reúne con Khan ella entiende la importancia no sólo de dar amor, para lo cual tenía una capacidad extraordinaria, sino también de recibirlo", explica Hirschbiegel. "El sigue su relación porque se dan cuenta de que, a pesar de que son emocionalmente y espiritualmente en sintonía, sus vidas no son compatibles". Y afirmó que ambos sintieron que eran almas gemelas. "Los dos son lo que yo llamo la «gente energética». Ambos de alguna manera eran muy perceptivos con las necesidades de la gente".

Para Watts, quien trabajó en varias películas célebres como "Conocerás al hombre de tus sueños" o "Promesas del Este", pero que tuvo su primer protagónico con "Lo imposible", el personaje de Diana la sedujo desde el principio. "Definitivamente estaba fascinada por la idea y me gustó que fuese una gran historia de amor. Me di cuenta que había muchas cosas que no sabía nada de su vida, como fue esta relación en el centro de la película".

Este, dijo, era un papel que abarca todo lo que ella busca como actriz. "Me gusta interpretar a las mujeres que son complicadas y llenas de contradicciones, y Diana era esto y más. A veces ella era fuerte y rebelde, pero también podía ser feliz, risueña, coqueta, traviesa y muy sabia. Estoy interesada en ver ese tipo de mujeres en la pantalla. También me siento atraída por este tipo de mujeres en mis amistades en la vida", afirmó.

La documentación fue fundamental para componer un personaje icónico y que permanece en la memoria de millones de personas. "Leí todos los libros sobre ella: el de Kate Snell, el de Andrew Morton, el de Burrell. Los autores se contradicen al abordar su figura, pero todos hacen referencia a aspectos comunes, consistentes y prolongados. Una vez que lo absorbí todo, vi que la información era tanta que me dije que había llegado el momento de seguir adelante yo sola y fiarme de mi instinto. Además, el guión estaba basado en una investigación muy sólida".

Parte de su entusiasmo se debe también al trabajo de los guionistas que, aseguró, "se mostraron considerados y delicados con la historia". En tanto, el trabajo puramente interpretativo fue intensivo, sobre todo para recuperar el acento británico. "Casi todos los días escuchaba en el móvil la famosa entrevista de Martin Bashir. La escuché decenas, cientos de veces. Porque me decía que todo el mundo iba a pensar lo mismo: «Naomi Watts no se parece en nada a ella ni habla como ella. Ni siquiera es verdaderamente inglesa...». Aunque el hecho es que lo soy", dijo.

Respecto a aquella entrevista explicó: "Creo que sus respuestas en la entrevista fueron brillantes. Sé que la gente tuvo sentimientos mezclados, pero yo creo que (en su lugar) hubiera querido hacer lo mismo. Y no sé si hubiese podido ser tan valiente. Allí había una mujer que llegó a esa vida a los 19 años y sin absolutamente ninguna preparación (para desempeñar su rol). Me encantó que ella luchaba por su felicidad, contra todo pronóstico, y me quito el sombrero por ella".

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