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Un albañil absuelto por legítima defensa en un homicidio volverá a ser juzgado

La Cámara Penal revocó la sentencia a favor de un joven que en 2010 asesinó a balazos a un vecino de 18 años por problemas barriales nen Cavia al 1800.

Lunes 22 de Septiembre de 2014

La Cámara Penal mandó a juzgar otra vez a un joven que había sido absuelto por el crimen de un chico de 18 años ocurrido en octubre de 2010 en Casiano Casas como corolario de viejas rencillas vecinales. En el juicio se estableció que el imputado, que estuvo cuatro meses prófugo, había actuado en legítima defensa tras una agresión de la víctima. Pero el tribunal que revisó el fallo entendió que no se evaluaron testimonios fundamentales y, sobre todo, la autopsia que demostró que el muerto recibió un tiro en la espalda. En este marco la fiscalía pidió 12 años de prisión para el imputado.

Días atrás la Cámara Penal revocó la absolución de Gastón Milton Gómez, un albañil de 20 años acusado de asesinar de tres balazos a Gonzalo Ezequiel Valenzuela, de 18. Ambos vivían con sus familias en la zona de Cavia al 1800 cuando, el 19 de octubre de 2010, "Gonzalito" discutió con un hermano de Gastón a quien habría amenazado con un arma. Esa situación, sumada a otras, provocó el encontronazo fatal que, una vez consumado el homicidio, incluyó el incendio de la casa de un allegado al acusado.

Fierro. "Mi hermano iba a su casa cuando apareció Gastón en una moto. Se le puso a discutir, y como Gonzalo no le dio bola, cuando estaba por entrar a la casa sacó un revólver negro, creo que calibre 32 o 38. Mi hermano le dijo «pará, pará, qué ¿pelás fierro?», y entonces Gastón le disparó tres veces y se fue en la moto", narró un hermano de la víctima que vio lo ocurrido desde una esquina. El joven contó que Gonzalo quiso correr, pero cayó dentro de su casa. Lo llevaron en una camioneta al Hospital Alberdi y luego al Heca, donde murió.

Ese y otros testimonios fueron incorporados al expediente apenas ocurrió el crimen, mientras Gómez se esfumaba hasta ser atrapado cuatro meses después en Acevedo y Franklin. Pero al ampliar su indagatoria, el sospechoso dio una versión opuesta a la que obraba en la causa. Además en esa instancia la defensa arrimó testigos que avalaban la hipótesis de legítima defensa en el marco de un forcejeo.

"Fui al quiosco. Cuando salí Gonzalo estaba enfrente. Me hizo movimientos con las manos, me mostró que tenía un arma en la cintura, me mostraba la culata. Me acerqué por miedo a que me tire y él me decía que me iba a pegar a mí y a mi hermano, que lo acompañara hasta la casa de él que quería hablar conmigo", relató Gómez en Tribunales.

Según esta versión, al llegar a la casa Gonzalo le dijo "se pudrió todo". Que les pegaría a él y a su hermano, y que si quería que su familia viviera tranquila debía pagarle 100 pesos semanales de protección. "Sacó el arma y peleamos. Yo me quedé con el arma, él cayó al piso. Me corrí varios metros para atrás y le dije que se quedara quieto. Pero se levantó y sacó un cuchillo, de la cintura o de la zapatilla, y empezó a correr hacia mí. Me tapé los ojos y tiré. Yo tenía miedo, él decía que me iba a matar".

Legítima. Tras quedar firme el procesamiento de Gómez el caso pasó al juzgado de Sentencia Nº 6 donde la versión del acusado halló sustento en el relato de tres personas que estaban cerca de donde Gastón se topó con Gonzalito. "Está acreditado que Gómez, actuando en legítima defensa, causó la muerte de Valenzuela, en ocasión de forcejear ambos como consecuencia de la intención de éste último de querer agredirlo con un arma de fuego. Se produjo una pelea de la cual Gómez adquiere la posesión del arma y, tras ser agredido por Valenzuela con un cuchillo, efectuó varios disparos que impactaron en la víctima", dijo el juez al absolver al albañil por "legítima defensa".

Pero días atrás, la sala 3 de la Cámara Penal resolvió de forma contrariara. Los jueces Otto Crippa García, Georgina de Depetris y Guillermo LLaudet Maza (votó en disidencia) resolvieron que el caso vaya otra vez a juicio. Dijeron que los testigos que favorecen al imputado declararon "en fecha posterior" a la versión de Gómez y que los relatos están "controvertidos entre sí" con la versión del imputado.

"La versión del imputado no encuentra aval coherente ni siquiera en los dichos de quienes supuestamente declaran a su favor. Y por el contrario, los dichos de los familiares de la víctima aportados en primer momento aparecen espontáneos y creíbles", dice la Cámara.

Los jueces señalaron que el "testimonio inmediato y contemporáneo de la hermana del Gonzalito refiere a lo visto y contado por su hermano Axel, avalado luego por otros testigos". En ese sentido dieron crédito a la versión de que Gómez, en la moto, y Valenzuela iban juntos por la calle. Y que al último se lo vio abriendo la puerta de su casa y que cuando se dio vuelta le dispararon.

Por la espalda. Otro aspecto que para los camaristas se pasó por alto es la autopsia que da cuenta de un "balazo con orificio de ingreso en la espalda". Para los jueces "no hay duda de que el disparo ingresó, al menos uno, por la espalda". Por ello, agregaron, "resulta extraño" que el magistrado que tramitó el juicio "no haya hecho referencia a ello" ya que sólo citó la autopsia "como pauta de verificación de la muerte por arma de fuego".

Así, para el Tribunal de Alzada "no se advierte la agresión previa armada, sino una agresión unilateral por agravios verbales. Aunque se pudiere entender una relación previa, ello no justifica disparos por la espalda, ni siquiera como exceso en la legítima defensa y menos aún cuando no está probada la situación excepcional que permite la repulsa, su interpretación restrictiva, para no hacer premio del culto al machismo o a lo guapo", remarcaron los camaristas.

Tras ese análisis, la Cámara Penal aceptó la apelación de la fiscalía que pidió 12 años de prisión, revocó la sentencia de absolución y dispuso la remisión del expediente al tribunal de grado que corresponda para ser juzgado nuevamente.

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