Un adolescente alemán asesinó a 15 personas, escapó y se suicidó
Un adolescente alemán de 17 años protagonizó ayer una de las peores matanzas de los últimos años en su país al asesinar a 15 personas en un ataque a una escuela del suroeste de Alemania y en la posterior huida de la policía, tras la que acabó suicidándose.

Jueves 12 de Marzo de 2009

Un adolescente alemán de 17 años protagonizó ayer una de las peores matanzas de los últimos años en su país al asesinar a 15 personas en un ataque a una escuela del suroeste de Alemania y en la posterior huida de la policía, tras la que acabó suicidándose.

Vestido con traje de combate negro y armado con una pistola automática, el homicida entró a las 9.30 en la escuela de enseñanza media Albert-ville de Winnenden, cerca de Stuttgart, en el estado federado de Baden-Württemberg, y comenzó a disparar indiscriminadamente y sin mediar palabra.

El adolescente, que era ex alumno de ese centro educativo, acabó con la vida de nueve estudiantes de entre 14 y 15 años y de tres profesores, precisaron portavoces policiales en la localidad de Waiblingen, cerca de Winennden.

Además, el tiroteo dejó numerosos heridos, agregaron el primer ministro del estado federado de Waden-Württemberg, Günther Oettinger, y su ministro del Interior, Heribert Rech.

Tras ello, logró escapar a pie, pero en su huida, cerca de la escuela, lanzó un disparo mortal a un viandante que se encontraba junto a una clínica psiquiátrica de la ciudad.

Luego, para burlar más rápidamente la persecución policial, secuestró un coche y liberó poco después a su propietario para continuar solo.

Trágico final. La policía lo halló en Wendlingen, a 40 kilómetros de Winnenden, y lo acorraló en un estacionamiento. Fue entonces cuando tuvo lugar el tiroteo en el que el atacante se suicidó. Otras dos personas murieron por los disparos y dos policías fueron heridos. En el tiroteo un policía habría herido al adolescente, tras lo cual éste se habría disparado en la cabeza.

La canciller alemana, Angela Merkel, calificó lo sucedido de "crimen horroroso", transmitió su pésame a los familiares y decretó el día de duelo nacional.

"Es inconcebible que en cuestión de segundos hayan muerto alumnos y profesores mediante un horroroso crimen", dijo en un comunicado enviado por la tarde desde Berlín. "Es un día de luto para toda Alemania. Nuestros pensamientos están con los familiares y amigos, pensamos en ellos y rezamos por ellos", añadió.

Mil agentes. Cerca de mil agentes, apoyados por perros y helicópteros, participaron en la persecución, controlaron las entradas y salidas de esa tranquila localidad alemana de 27 mil habitantes y se encargaron de poner a salvo a su población.

Nada más producirse la masacre en la escuela, varios vehículos de los bomberos, ambulancias y policías procedieron a evacuar el edificio y numerosos psicólogos comenzaron su trabajo con alumnos y profesores del centro, al que asisten casi 600 estudiantes.

Además, según medios alemanes, registraron enseguida la vivienda de la adinerada familia del homicida, donde al parecer el padre tenía guardada una colección de armas legales.

El ataque recordó al vivido en abril de 2002, cuando un estudiante del instituto Gutenberg de la ciudad germano oriental de Erfurt mató a 16 personas y se suicidó. l (DPA)