Viernes 03 de Agosto de 2012
Intentamos decirle adiós, fue imposible. Marcelo Héctor Petrich, un muchacho de María Teresa, será por siempre el secretario general de la Facultad de Ciencias Médicas de Rosario, el profesor de informática médica y telemedicina, el hijo amado, el padre ejemplar, el compañero, el inolvidable amigo. ¡Es extraño! En este año de ausencia comprobamos que su palabra, su bonhomía, sus principios, continúan imponiéndose como siempre, diagramando, proyectando una universidad superadora, diferente, abierta a todos, argentinos o extranjeros. Su accionar pujante permanece en el tiempo cargando sus magníficos aciertos. A veces parece que una puerta se va abrir y que entrará por ella impulsado por esas férreas convicciones que tantas veces iluminaron como un faro en el medio de la inmensa oscuridad. Y es entonces cuando su alejamiento se siente casi como una ficción, quizás porque necesitamos que así sea, quizás porque el año transcurrido ha permitido sumar unas gotas de sabiduría al dolor, y podemos, como a él le hubiera gustado, caminar sobre sus pasos con firmeza, y profundizar sus huellas, convencidos de que el camino que señaló es el que cabe. A Marcelo Petrich, querido amigo, maestro, guía, jamás podremos decirle adiós, sólo intentaremos intensificar su lucha y expresarle un muy sentido "hasta siempre".
Edith Michelotti
ediluobs@hotmail.com