Un acceso por el oeste de la ciudad
Si queremos lograr un tránsito ordenado y a escala más humana en todo el macrocentro de Rosario, además de otras medidas, en algún momento habrá que erradicar las grandes unidades que utiliza el transporte interurbano.

Lunes 07 de Enero de 2013

La puerta de ingreso que a la terminal le está faltando. Si queremos lograr un tránsito ordenado y a escala más humana en todo el macrocentro de Rosario, además de otras medidas, en algún momento habrá que erradicar las grandes unidades que utiliza el transporte interurbano. Para ello no hay muchas alternativas. Como decían de Mahoma, o a la terminal de ómnibus se la reubica junto a la Circunvalación o a la Circunvalación se la prolonga hasta la Terminal. Es obvio que en la segunda está hoy el desafío. Actualmente, llegan a esta central casi 1.000 colectivos diarios pero lo hacen —a excepción del este— de todas las direcciones. Para tener una idea más concreta tomemos como ejemplo la línea que llega desde Buenos Aires. Para atravesar el sector urbano demora 30 minutos debiendo cruzar, aproximadamente, 60 cruces a nivel y 20 semáforos. Por el acceso propuesto tardaría la mitad y sólo se encontrará con dos cruces y dos semáforos. Otro tanto, aunque en menor cuantía, ocurre con las demás líneas interurbanas. Con el fin de lograr rápida difusión, además de utilizar este medio, la propuesta se ha presentado, con fecha 25 de octubre de 2012, al poder Ejecutivo municipal para que inicie su estudio, y con fecha 3 de diciembre de 2012 al Legislativo, para que la declaren de interés publico. Resumiendo: acceso oeste es "la idea fuerza" que, si bien apunta al futuro, a sus detalles más conflictivos los debemos comenzar a estudiar hoy. La ubicación está cantada (la dirección oeste es el tramo más corto ) y el espacio ideal, junto a las vías del ferrocarril para reducir expropiaciones. Invitamos a todos los que se sientan afectados con este proyecto, a hacernos llegar apoyos, críticas o sugerencias.

Carta a la intendenta

Señora intendenta Mónica Fein, quiero a través de estas pocas palabras decirle lo siguiente: Rosario esta llena de baches, el transporte público de pasajeros es de los más sucio y antihigiénico del país, la Dirección de Tránsito nunca está en ningún embotellamiento ni corte de calles. Los centros de atención son muy lindos y modernos, ahora, ¿usted conoce las esperas y los reglamentos internos de cada lugar? Más de un jefe de sector parece el dueño del municipio. En lo que sí he visto premura y ejecución es en el aumento del TGI, y de todos los gravámenes municipales, que dicho sea de paso superan holgadamente la inflación.

¿Dónde estás Justicia?

Con estas palabras un comentarista deportivo del ascenso hacía mención a los malos arbitrajes, salvaguardando los ámbitos esto se puede aplicar a la Justicia argentina en la actualidad. ¿Cómo puede ser que un Tribunal Internacional del Mar en breve tiempo resuelve un litigio entre una nación y los "fondos buitres", y aquí en nuestro país debemos tolerar los ciudadanos comunes que una Ley de Medios sancionada por abrumadora mayoría en el Congreso deba esperar más de tres años para aplicarse en su totalidad? Para ello conservan esbirros en la Justicia que a través de prebendas y negociados hacen de toda esta trama jurídica un culebrón de novela centroamericana. Y en el interín esta misma Justicia libera de culpa y cargo al autor mediato de los asesinatos de diciembre de 2001 como es el ex presidente Fernando De la Rúa. ¿Hasta cuando esta casta de seudonobles que no pagan impuestos a las ganancias y que asistimos con el abono de nuestros tributos a su mantención, pueden seguir al margen de las transformaciones que este país necesita y que lleva adelante el gobierno nacional que fue elegido oportunamente por la voluntad popular, igual que el Poder Legislativo? Urge una reforma de la Justicia para que haga honor a su nombre y no que sea un factor de poder retrógado y conservador que sólo le interesa mantener el status quo vigente, y si es el económico mucho mejor.

Un evento en la Esma

Deplorable la actitud del ministro Alak al participar en la organización con Hijos en la Esma de un evento gastronómico en un lugar que nos recuerda los aciagos días por los que pasó nuestra historia negra, aún irresuelta y parcializada, que parece de nunca acabar a pesar de los tantos años trascurridos. La misma de la que muchos se valen para agitar los fantasmas del pasado lejano, batiendo el parche del oportunismo político. Son mochilas que no nos permiten transitar en las calmas aguas del futuro, mientras perdamos el tiempo en mirar hacia atrás el presente nos resultará un camino pedregoso, lleno de obstáculos. Considero que esta actitud por los hijos empaña la memoria de sus padres, celebro que se hayan encontrado con su verdadera identidad pudiendo volver a insertarse en la sociedad a la cual pertenezco y pertenecen. Lo reprobable es que se presten a juegos mediáticos políticos que sólo enlodan tan nobles objetivos, muchos de los que hablan, funcionarios y políticos, no habían nacido entonces conocen la verdad a medias. Yo me permito este comentario porque tengo 61 años, hice la incorporación de conscripto por la Esma (año 1971), también fui detenido e interrogado en el Servicio de Inteligencia Naval (SIN), aún tengo algunas fobias que no pude superar. Sin embargo no tengo odio, ni guardo rencor, toda institución formada por hombres es pasible de estos groseros errores, pero no somos todos iguales. Nadie en su sano juicio puede estar de acuerdo en la desaparición de gente, no hay ninguna situación que lo justifique. La única forma de homogenizar a una sociedad y tener un país en serio que merezca ser vivido es bregando por la unidad.

Cristina y las Malvinas

La presidenta de la Nación acaba de enviarle una carta al primer ministro inglés, David Cameron, exhortándolo a terminar de una vez por todas con el colonialismo y devolver las islas Malvinas, justo cuando se cumplen 180 años de la usurpación del archipiélago producida el 3 de enero de 1833. Nadie duda de la legitimidad del reclamo de Cristina. La soberanía argentina sobre el archipiélago es reconocida por todos los países del mundo, salvo por el imperio anglonorteamericano que se empecina en mantener un enclave colonial a miles de kilómetros de distancia de Londres. Lamentablemente, David Cameron tirará la carta enviada por la presidenta argentina al cesto que tiene en su despacho. El sistema internacional es manejado desde 1945 por los países vencedores del nazismo. Las Naciones Unidas, creadas en ese entonces, cumplen un rol secundario y se limitan a legitimar la voluntad de poder del imperio anglonorteamericano, fundamentalmente luego del desmoronamiento del imperio soviético en 1991. Gran Breteña y su hermano mayor, Estados Unidos, siguen considerando al Atlántico Sur una zona importante para sus intereses estratégicos, políticos y económicos. Mientras mantengan esa tesitura, la Argentina se estrellará una y otra vez contra la intransigencia británica. Frente a este panorama, nuestro país tiene dos opciones: la primera, valerse de la fuerza militar para recuperar las islas; la segunda, seguir insistiendo por la vía diplomática. Descartada la primera vía por obvias razones, sólo queda la segunda vía, la diplomática. A la Argentina no le queda más remedio que ser paciente y aguardar todo el tiempo que sea necesario para que alguna vez Gran Bretaña se digne a sentarse a una mesa de negociaciones. Sólo cuando el imperio anglonorteamericano deje de considerar al archipiélago relevante para sus intereses, recuperaremos las Malvinas. El sistema político internacional está regido por la ley del más fuerte. En su ámbito impera la lógica del poder, la voluntad del poderoso, la razón de los arsenales nucleares. Quizás dentro de muchos años, si Argentina es un país económica, social y políticamente desarrollado, Gran Bretaña se digne a entablar negociaciones sobre la soberanía de Malvinas. Mientras tanto, habrá que insistir con los reclamos en los foros internacionales y soportar la soberbia inglesa.

Clásico peligroso

Se va a jugar el clásico del fútbol de Rosario. Ahora se puede jugar en esta ciudad, una ciudad totalmente pintada, pintada mal. Desprolija, con agresiones, de algún bando será con más intensidad que del otro. Con un nivel de violencia alto, con dos cuadros en distintas categorías, con largo tiempo de anhelos de revancha o no se qué. ¿De qué fiesta me hablan? Para algunos quizás, espero lo mejor, ahora por lo que presiento el panorama es muy complejo, no adentro y alrededores de la cancha, sino en toda la ciudad. Ese día a meterse bien adentro, a guardarse. Ah, y ningún distintivo sea hincha o no de algunos de los clubes. Ojalá que el partido termine sin mayores problemas, ese es mi deseo, pero el pesimismo actual es grande y contagioso. Veo un problema social alto y el clásico un detonante más de la violencia en estado comprimido; ahora bien, ¿quién va a ser el responsable? No me vengan que uno, que el otro, la película archiconocida, y el responsable es desde ya la autoridad municipal que lo permitió en estos tiempos de violencia incontrolable.

Se dormirán los niños

Cada año cuando la hoja del almanaque señala el 6 de enero, hay un sueño cumplido para muchos niños, y una ilusión que sigue siendo sólo eso, una ilusión, para otros chicos. Por eso, para evitar esa cruel discriminación es imprescindible el gran regalo que no aparece: el de la paz definitiva en la Tierra; que llegará cuando un diáfano día de Reyes nos deje el obsequio de un cambio de actitud trascendental de quienes tienen en sus manos los destinos del mundo. Una actitud que pueda desterrar la envidia, la ambición desmedida, las ansias fanáticas de poder y de gloria; que logre quebrar el egoísmo y haga el milagro de instalar la bondad. Que impida que una parte dolorosa de la niñez, ande en las esquinas arriesgando su vida tras la caza desesperada de unas monedas; que haga de la pobreza y la miseria un triste recuerdo. Si ello sucede alguna vez, las aves odiosas de la guerra no profanarán el cielo de las naciones; no habrá confrontaciones religiosas, étnicas o políticas; no existirán luchas absurdas, ni odio ni egoísmo y ha de flamear la blanca bandera del altruismo. Reinará la grandeza y entonces, irán los Reyes Magos recorriendo las calles del mundo para visitar la casa de todos los chicos; dejándoles muñecas, dejándoles juguetes, juguetes sin gatillos; y en una paz hermosa se dormirán los niños.