Lunes 17 de Agosto de 2009
Al menos 19 personas murieron ayer tras desbarrancarse un vehículo de transporte de pasajeros en la peligrosa carretera Los Yungas, a unos 70 kilómetros de la ciudad de La Paz.
El accidente, que dejó además 26 heridos, ocurrió en horas de la mañana luego de que el conductor perdiera el control del vehículo.
Según un reporte de la radio Erbol, el vehículo cayó a un abismo de más de 100 metros por lo que un equipo de emergencia trabajaba aún en la zona para rescatar a las víctimas
Las heridos leves fueron trasladados a hospitales cercanos al lugar del accidente, mientras que los heridos de gravedad fueron llevados a la sede de gobierno de La Paz.
El Camino a Las Yungas, también conocido como “Camino de la Muerte”, es una cerretera de aproximadamente 80 kilómetros conocida por su peligro extremo y con un promedio anual de más de 200 accidentes y 100 víctimas mortales. Fuentes policiales especializadas en accidentes informaron que “no descartamos que el número de muertos pueda aumentar en las próximas horas, debido a que las tareas de rescate de cadáveres aún continúan”.
Milagro en paracaídas. Por su parte, un paracaidista británico sobrevivió a una caída de tres mil metros tras fallar su paracaídas principal y el que llevaba de reserva. El experimentado paracaidista, que realizaba con frecuencia saltos con su cámara de fotos, vio cómo fallaba su paracaídas al saltar y después no pudo controlar el de reserva. Los últimos 300 metros se precipitó al suelo girando en espiral para aterrizar en el techo de un hangar de aviación.
El británico fue trasladado al hospital con heridas en la cabeza y los hombros, pero según declararon sus amigos se encuentra en buen estado.
Durante el salto llevaba una cámara para filmar a paracaidistas principiantes en el condato de Shropshire. “Lo vi caer y, al verlo volar en espiral, supe que algo no iba bien. Llamé a una ambulancia antes de que chocara”, contó el dueño de la empresa de saltos en paracaídas, Colin Fitzmaurice.
El empresario señaló que la construcción del tejado del hangar frenó el impacto. “Si hubiera caído a un par de metros, habría chocado con el hormigón y no hubiera podido sobrevivir”. (DPA)