Domingo 21 de Febrero de 2016
La despedida de Eco se celebrará el martes en un acto civil en el Castello Sforzesco, una joya arquitectónica del siglo XV que el autor de “El péndulo de Foucault” podía ver desde la ventana de su casa.
Ayer a la mañana los alumnos de Eco se acercaron a la plaza Castello para, silenciosamente, dejar rosas blancas bajo la casa de su maestro.
Eco luchó los últimos años contra el cáncer sin perder jamás tres de los rasgos de su carácter: la curiosidad, la ironía y un vaso de whisky.
“Ha trabajado hasta el final”, contó ayer su editor Mario Andreose. “Exceptuando los tres últimos días, escribía y escribía, era un trabajador formidable”, agregó el ejecutivo.
El libro póstumo de Eco, “Pape Satàn Aleppe” —construido a partir de las columnas que publicaba en el semanario L’Espresso— verá la luz en una o dos semanas en Italia, según consignó Andreose. El editor señaló que allí está “la historia de los últimos 15 años” y por eso el subtítulo: “Crónicas de una sociedad líquida”.
Andreose agregó que las páginas de “Pape...” albergan pasajes de una comicidad espléndida y otros en los que Eco “analiza la identidad del Papa Francisco, al que tenía en gran estima”.
De todos los artículos laudatorios que ayer publicó la prensa italiana, tal vez el que más encaja con el carácter de “il professore” sea el del periodista Gianni Rotta en “La Stampa” de Turín: “Filósofo, padre de la semiótica, escritor, profesor universitario, periodista, experto en libros antiguos: en cada una de sus almas Umberto Eco era una estrella internacional, pero con sus estudiantes, lectores, colegas, jamás exhibió la pose snob que tal vez otros escritores sí habrían adoptado de haber publicado best sellers como «El nombre de la rosa» o «El péndulo de Foucault». Umberto Eco reía, se informaba de las novedades y -encendiendo un cigarro- contaba la última broma antes de presentar una nueva teoría lingüística”.
Ese, y muchos otros, era el intelectual que le toca despedir a Italia.
Eco deja una viuda, Renate Ramge Eco, una profesora alemana de arte, con la que se casó en 1962 y tuvo un hijo y una hija.