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Ucrania y los rebeldes prorrusos respetan un cese de los enfrentamientos

Todas las fuerzas gubernamentales cesaron los ataques a las 18 horas local, informó el portavoz del Consejo de Defensa y Seguridad Nacional Andrei Lyssenko, a la Interfax Ucrania.

Sábado 06 de Septiembre de 2014

El gobierno ucraniano y los separatistas prorrusos firmaron ayer un acuerdo de cese del fuego en la capital bielorrusa, Minsk, y ambas partes informaron más tarde que los combates se habían detenido en el este del país. Todas las fuerzas gubernamentales cesaron los ataques a las 18 horas local, informó el portavoz del Consejo de Defensa y Seguridad Nacional Andrei Lyssenko, a la agencia de noticias Interfax Ucrania.

El presidente ucraniano, Petro Poroshenko, ordenó previamente a las tropas que pararan todas las hostilidades y encargó al Ministerio de Relaciones Exteriores vigilar el cumplimiento de la tregua junto con la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa. Los líderes rebeldes dijeron aceptar el papel de monitor de la Osce. Se trata de la primera tregua acordada por ambas partes desde que el gobierno ucraniano comenzó su "operación antiterrorista" en el este del país, el pasado mes de abril. Una tregua anterior había sido decretada unilateralmente por el gobierno en Kiev. Sin embargo, de momento no estaba claro si se detuvieron los combates en todo el este de Ucrania. Líderes separatistas en Donetsk dijeron que no habían recibido confirmación escrita del cese del fuego.

Expertos señalan que ante la complicada cadena de mando en ambas partes del conflicto la aplicación de la tregua no será fácil. Lyssenko afirmó que las tropas no serán retiradas por ahora de la zona de conflicto. El acuerdo fue firmado en el encuentro del grupo de contacto para Ucrania por el ex presidente ucraniano Leonid Kuchma, en representación del gobierno en Kiev, y los líderes rebeldes Igor Plotnitsky y Alexander Zakharchenko, al cabo de las negociaciones en Minsk.

El grupo de contacto para Ucrania está formado por representantes de Kiev, Rusia y la Osce. Durante mucho tiempo, la cúpula ucraniana había rechazado negociar con los separatistas, apoyados por Rusia.

Plotnitsky, líder de la autoproclamada República Popular de Lugansk, subrayó luego que la tregua no significa que los separatistas dejen de reclamar su independencia de Ucrania. "Este es simplemente un paso necesario para poner fin al derramamiento de sangre", fue citado por Interfax.

 

Monitoreo. El protocolo de Minsk contiene 12 puntos, incluyendo un régimen de monitoreo de la tregua y un intercambio de prisioneros. Poroshenko dijo en Newport, Gales, que aguarda que este trueque se realice "en un futuro muy cercano", lo más probable hoy. Los separatistas mantienen en su poder a más de 1.000 soldados ucranianos, según sus propios datos. El gobierno proccidental en Kiev dijo que unos 200 combatientes leales a Moscú están detenidos. Poroshenko señaló que el protocolo también incluye "el respeto a la soberanía y la integridad territorial", una amnistía, la "descentralización del poder" y garantías para la minoría rusa en Ucrania.

El embajador ruso en Ucrania, Mijail Zurabov, quien también participó en las conversaciones, anunció que el cese del fuego será monitoreado por una "estructura especial". Indicó que un grupo de expertos trabajará en los detalles durante los próximos tres días.

El acuerdo se produce dos días después de que Poroshenko y el presidente ruso Vladimir Putin hablaran telefónicamente sobre una tregua. El jefe del Kremlin saludó el acuerdo. Rusia espera que los convenios sellados en Minsk sean estrictamente cumplidos, indicó el portavoz del Kremlin Dmitri Peskov. "Moscú espera que siga el proceso de negociaciones, para superar por completo la crisis en Ucrania", afirmó Peskov.

Un portavoz del secretario general de la ONU Ban Ki-moon dijo que era hora de "poner fin a este conflicto destructivo de una vez por todas". Rusia también anunció el envío de más ayuda a la región. Un primer cargamento irá hoy bajo la tutela del Comité Internacional de la Cruz Roja, dijo Zurabov. Otro viajará más tarde en tren a la región. Un primer convoy de ayuda rusa condujo a recientes tensiones con Ucrania luego de que cruzara la frontera sin el consentimiento de Kiev.

La Osce, que medió en las conversaciones de este viernes, dio licencia a 250 militares, policías y funcionarios de aduanas de sus Estados miembro para que sean desplegados en Ucrania como observadores no armados. La organización ya contaba con unos 230 monitores políticos en Ucrania. Un vocero de la Osce dijo que no deberá modificarse su mandato para vigilar el cese del fuego. Las negociaciones tuvieron lugar luego de fuertes enfrentamientos en Mariupol, en el sudeste del país, donde funcionarios gubernamentales dijeron que sus tropas repelieron ataques de fuerzas rebeldes. Siete civiles murieron y 23 resultaron heridos en los choques con separatistas en las últimas 24 horas en las afueras de Mariupol, indicó un funcionario local. Lyssenko aseguró que las fuerzas gubernamentales mataron a más de 40 combatientes separatistas.

Funcionarios ucranianos consideran que el ataque contra Mariupol, a más de 100 kilómetros al sur del bastión rebelde de Donetsk, es respaldado por tropas rusas. Moscú niega tener tropas en territorio ucraniano. Unas 2.600 personas murieron hasta ahora en los combates en el este de Ucrania desde mediados de abril.

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