Viernes 09 de Mayo de 2014
Los separatistas prorrusos que dominan dos provincias del este de Ucrania ignoraron el pedido del ruso Vladimir Putin de posponer el referéndum convocado para este domingo, y enfatizaron que realizarán la votación pese a los riesgos de que conduzca a una guerra civil y a la ruptura de la unidad nacional. Un sondeo conocido ayer, sin embargo, señala que la mayoría de los ucranianos, incluso en las regiones orientales, no desea la anexión a Rusia.
La decisión de los milicianos de ratificar el referendo del domingo, que contradice el tono conciliador de Putin del miércoles, causó consternación en Occidente, que teme que la consulta divida Ucrania. Putin había sorprendido al declarar que era mejor posponer el referendo, al tiempo que anunciaba una presunta retirada de las tropas que mandó a la frontera ruso-ucraniana. Más aún, Putin apoyó por primera vez las elecciones presidenciales ucranianas del próximo 25 de mayo, que hasta ahora había condenado en fuertes términos. Pero desde Donetsk y Lugansk los milicianos le contestaron "no, gracias" y anunciaron que continuarán adelante. El líder de la autodeclarada "República Popular de Donetsk", Denis Pushilin, dijo que el "Consejo del Pueblo", también autoproclamado, había votado unánimemente a favor de realizar el plebiscito. "La guerra civil ya ha comenzado. El referéndum puede ponerle fin a esto y comenzar un proceso político", agregó ante un grupo de periodistas. Más de tres millones de habitantes de la región de Donetsk, con un gran porcentaje de población rusohablante, votarán en el referéndum, que pregunta si quieren separarse del resto del país. Otro dirigente de las fuerzas prorrusas, Andrei Purgin, dijo a la agencia estatal rusa Itar-Tass: "Esta no es nuestra decisión, es la decisión del pueblo de la región de Donbass", que abarca Donetsk. La población "tiene por primera vez una posibilidad de hacer un acto heroico" y nadie tiene el derecho de quitársela, agregó.
Las organizaciones milicianas proclamaron el mes pasado la creación de sendas "repúblicas populares" en Donetsk y Lugansk, y convocaron al referendo para crear un nuevo Estado que se llamaría "Novorossia" (Nueva Rusia). "Respetamos mucho al presidente Putin y le agradecemos sus esfuerzos mediadores, pero nosotros solo trasmitimos la voz del pueblo", recalcó Purgin. La pregunta de la consulta, impresa en la boleta en ruso y en ucraniano, reza: "¿Respalda usted el acta de autonomía estatal de la República Popular de Donetsk?". También rechazaron la iniciativa de Putin los dirigentes prorrusos de la vecina región de Lugansk, que convocaron para el mismo día 11 a un referendo de iguales características.
Sondeos.En tanto, una gran mayoría de los ucranianos desea que su país se mantenga unido, incluso en la región oriental, de mayoría rusohablante. La encuesta, realizada por el estadounidense Centro Pew de Investigaciones, concluyó que 77 por ciento de todos los ucranianos desean mantener las fronteras donde están ahora, e incluso en la región oriental del país la cifra es de 70 por ciento. Entre los rusoparlantes la cifra baja, pero alcanza a 58 por ciento. Notablemente, la opción secesionista recaba bajísimas adhesiones: en el este del país la secesión recibe apenas 18 por ciento de apoyos, que aumentan al 28 por ciento entre los rusohablantes. Es por esta razón que los referendos sólo se harán en dos de las provincias orientales, dado que otras, como Jarkov, la mayor ciudad del este ucraniano, los rebeldes no gozan de popularidad y el secesionismo es visto como una entrega a la antigua potencia imperial, Rusia.
El inesperado giro moderado de Putin buscaría evitar más sanciones económicas de Occidente, dado que las que ya se impusieron dañaron las inversiones en Rusia. Putin volvió a llamar ayer al diálogo en Ucrania, y subrayó que acordó con la OSCE que haya negociaciones.
Sin gas a crédito
Desde junio Rusia suministrará a Ucrania gas solo contra pago adelantado, anunció el ministro ruso de Energía, Alexander Novak. El 7 de mayo expiró la fecha para el pago de una deuda de 3.508 millones dólares de Kiev por el gas. Desde marzo, Ucrania no ha pagado ninguna factura. Ese mes, Moscú aumentó el precio luego del cambio de gobierno en Kiev.