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Ucrania prepara una acción armada contra los milicianos separatistas

El presidente interino Alexander Turchinov convoca de urgencia a su consejo de seguridad, mientras alista a las tropas. Los pro rusos ocupan más edificios estatales.

Domingo 13 de Abril de 2014

Con la ocupación de edificios de la policía en ciudades del este de Ucrania continuó ayer tensándose la situación en esa convulsionada región entre los separatistas pro rusos y el gobierno pro europeísta de Kiev, que prepara sus tropas para enfrentar lo que calificó como un acto de agresión de Moscú. Cientos de hombres uniformados cubiertos con pasamontañas ocuparon la central de la policía de Donetsk, ciudad industrial en el este de Ucrania donde hay mayoría de rusoparlantes, y obligaron a renunciar al comisario. Este hecho siguió a la toma de la central de la policía y un edificio de servicios de seguridad en Slavyansk, a 100 kilómetros de Donetsk, la capital regional, donde activistas exigieron un referéndum sobre la independencia de la región. Según testigos, los milicianos separatistas incautaron cientos de armas de los arsenales del edificio.

Grupos de hombres armados levantaron después controles en las carreteras que conducen a Slavyansk desde las ciudades de Donetsk y Lugansk, donde también crece la revuelta pro rusa en contra de las nuevas autoridades ucranianas.

El ministro del Interior, Arsen Avakov, dijo que también hubo ataques a comisarías en otras dos ciudades de la región, Kramatorsk y Kransny Liman. En Kramatorsk hubo un intercambio de disparos, aunque no hubo reportes sobre heridos. En Krasny Liman, fuerzas de seguridad recibieron disparos de fusiles de asalto Kalashnikov. Esto fue calificado por Avakov como "agresión de la Federación Rusa". Avakov agregó que unidades de los ministerios de Defensa y de Interior están implementando un plan de respuesta operativa.

Controles camineros. En los controles de carretera a las afueras de Slaviansk, los milicianos, encapuchados y uniformados con una mezcla de ropa civil y militar, registraban los vehículos que circulaban antes de permitirles pasar por las barricadas hechas con neumáticos y bolsas de arena. En uno de los controles ondeaba la bandera rusa, mientras que en otro lo hacía la bandera negra, azul y roja separatista.

Debido a la caldeada situación en Donetsk, el presidente Alexander Turchinov convocó a su consejo de seguridad y defensa. El gobierno ucraniano considera los incidentes como una muestra de la agresión externa rusa. Ambos países están enfrentados desde que masivas protestas en Kiev obligaron al presidente ucraniano pro ruso Viktor Yanukovich a dejar el poder. Poco después, el Kremlin envió tropas a Crimea. Rusia niega cualquier intento de enviar tropas o querer dividir Ucrania, pero las autoridades de Kiev creen que está intentando crear un pretexto para volver a intervenir. La Otán, en tanto, dice que fuerzas armadas rusas están instaladas en la frontera oriental de Ucrania, aunque Moscú asegura que se trata de ejercicios militares regulares.

En Washington, el Departamento de Estado se hizo eco de las declaraciones de Avakov. La vocero Jen Psaki dijo en Twitter: "Rusia otra vez parece estar detrás de la preocupante violencia". Kiev, junto a Occidente acusó reiteradamente a Rusia de desestabilizar a Ucrania e instigar el separatismo.

Donetsk ha sido el centro de multitudinarias protestas contra el nuevo liderazgo pro occidental de Kiev. Cientos de manifestantes pro rusos continúan ocupando el edificio de la administración municipal, a la que declararon el viernes "república popular" independiente, que quieren someter a votación el 11 de mayo. Exigen una federalización del país con más derechos, sobre todo para las zonas rusoparlantes del este, y consultas para decidir sobre su futuro. Los manifestantes advirtieron que emprenderían su defensa con ladrillos y cócteles molotov contra cualquier intento de desalojarlos.

El primer ministro interino ucraniano, Arseni Yatseniuk, viajó el viernes a la ciudad y anunció una ley que regulará la celebración de referéndum regionales, al tiempo que llamó a los separatistas a terminar el bloqueo y deponer las armas. Un día antes, el presidente interino, Turchinov, había ofrecido una amnistía para quienes depongan las armas, así como una reforma constitucional que introduciría la posibilidad de celebrar elecciones para elegir a los gobernadores.

El ministro del Exterior ucraniano, Andrei Deshitsa, habló por teléfono con su homólogo ruso, Serguei Lavrov, para pedirle que Rusia no alimente los disturbios con provocadores. Moscú niega tener algo que ver con los manifestantes pro rusos.

Guerra del gas. El próximo jueves hablarán sentados a una misma mesa en Ginebra Estados Unidos, Rusia, Ucrania y la Unión Europea (UE). El objetivo del encuentro es en primer término que baje la tensión, comentó el ministro de Exteriores alemán, Frank-Walter Steinmeier. "A largo plazo la meta tiene que ser evitar el colapso político y económico de Ucrania y ocuparnos de que siga siendo un país unificado. Esto es más difícil de lo que muchos creen". En el encuentro se abordará asimismo el tema del gas. Ucrania es el principal país de tránsito para el gas ruso que abastece a Europa occidental. En 2009, Moscú ya había cerrado la compuerta a Ucrania por falta de pago, lo que llevó a que hubiera escasez en la UE.

Los expertos no descartan una nueva crisis en vista de que el presidente ruso, Vladimir Putin, acaba de emplazar al gobierno pro occidental de Kiev a pagar sus deudas. Ambos países estás enfrentados además por el drástico aumento de precio que acaba de imponer Moscú. El coste pasó a principios de este mes de 268 dólares cada mil metros cúbicos a 485 dólares. "No vemos ningún motivo para un cambio de precio", se quejó el jefe de la empresa estatal ucraniana Naftogas, Andrei Kobolev, a la revista "Serkalo Nedeli", y anunció la suspensión de pagos hasta que haya negociaciones. Ucrania le debe a Rusia unos 2.200 millones de dólares por la venta de gas.

Mañana, los cancilleres de la UE quieren aprobar ayudas por 1.000 millones de euros a Kiev para evitar la bancarrota. La comunidad internacional tiene que apoyar el programa de ayuda del Fondo Monetario Internacional (FMI) a Ucrania, señaló también desde Washington el secretario del Tesoro estadounidense, Jacob Lew, en una reunión de los ministros de Economía y presidentes de bancos centrales del G-20.

Peligra la paz

Rusia advirtió ayer a EEUU que cualquier acción armada de las autoridades de Ucrania en el este de ese país socavaría los esfuerzos para lograr una solución diplomática al conflicto y pondría en riesgo el previsto diálogo de paz. El canciller ruso, Sergei Lavrov, hizo la advertencia durante una conversación telefónica con el secretario de Estado, John Kerry, quien expresó preocupación por el papel de Moscú en los problemas en el este de Ucrania.

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