Edición Impresa

Ucrania: el presidente prorruso se enfermó en plena crisis

Rebelión en Kiev. Viktor Yanukovich ha cedido a las demandas populares, pero aún no firma la derogación de las leyes represivas que impuso

Viernes 31 de Enero de 2014

El presidente ucraniano Viktor Yanukovich cayó enfermo en plena crisis en el país, donde la oposición se niega a abandonar las barricadas pese a las concesiones gubernamentales. Yanukovich es prorruso y su línea dura contra los manifestantes se ha visto derrotada por la masividad de las protestas callejeras. Los opositores son favorables a la integración de Ucrania en la Unión Europea.

El jefe de Estado, que desde hace dos meses enfrenta un movimiento contestatario sin precedentes, padece "una enfermedad respiratoria aguda" y tiene una "baja médica", se informó oficialmente en Kiev. El miércoles, Yanukovich fue al Parlamento que discutía una ley de amnistía para los manifestantes arrestados durante los disturbios, una de las principales reivindicaciones de la oposición. La mayoría partidaria en el poder votó a favor ese texto, que permitirá la liberación de decenas de personas arrestadas en los violentos enfrentamientos de enero, pero con condiciones, incluyendo la evacuación de algunos de los edificios públicos que siguen ocupados, como la alcaldía de la capital ucraniana. La oposición se negó a desalojar los edificios, elevando el riesgo de un nuevo enfrentamiento, mientras las calles de Kiev siguen llenas de barricadas.

"Me parece que este hombre quiere estafarnos y trata únicamente de ganar tiempo. Pero nosotros no se lo permitiremos", declaró el máximo referente de los líderes opositores, el ex campeón de boxeo Vitali Klitschko. También manifestó el deseo de que la Unión Europea (UE) declare "persona non grata" a Yanukovich y sus allegados mientras el mandatario no haya firmado la derogación de las leyes represivas sobre las manifestaciones. Estas leyes, queridas por Yanukovich y sus aliados de Moscú, fueron derogadas por el Parlamento, pero aún no reciben la firma del presidente. "No crean que la oposición parlamentaria traicionará a Maidan", el nombre ucraniano de la Plaza de la Independencia, corazón de las protestas en el centro de Kiev y símbolo del movimiento, afirmó el dirigente nacionalista, Oleg Tiagnybok.

La jefa de la diplomacia de la UE, Catherine Ashton, quien llegó a Ucrania el miércoles, pidió el fin de "la violencia y de las intimidaciones, vengan de donde vengan". Inicialmente, los europeos habían apoyado explícitamente la movilización popular en Ucrania, provocada por el vuelco a fines de noviembre del gobierno ucraniano, que súbitamente renunció a firmar un acuerdo de asociación con la UE bajo presión de Rusia. Esto sacó a la gente a las calles y desató la actual crisis.

Extorsión rusa. Rusia, que apoyó a Yanukovich desde el comienzo de esta crisis y denunció "injerencias europeas" en Ucrania, pasó a las amenazas directas. El presidente Vladimir Putin dijo que había que "esperar la formación del nuevo gobierno" antes de continuar suministrando ayuda por 15.000 millones de dólares. Este fuerte subsidio fue acordado en diciembre a Ucrania, como premio por la renuncia a la UE. Rusia no olvidó además recordar que Ucrania tiene una deuda de 2.700 millones de dólares con ella por el gas que le entrega, dando claramente a entender que dispone de los medios para tomar represalias.

Ante la abierta presión rusa, el ministro alemán de Relaciones Exteriores, Frank-Walter Steinmeier, exhortó a Yanukovich a cumplir las promesas que hizo a la oposición durante una rueda de prensa con el secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, en Berlín. Pero parece que mientras Moscú tiene instrumentos a mano para ejercer la política del palo y la zanahoria, la UE solo dispone de palabras y buenas intenciones.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

LAS MAS LEÍDAS