Jueves 02 de Julio de 2009
En estos tiempos de emergencia sanitaria es donde la capacidad de conducción y de gestión es una virtud loable en quienes dirigen distintos tipos de instituciones dentro de la comunidad. Desgraciadamente la Universidad Católica Argentina no puede jactarse de tal característica. Atentos a las circunstancias actuales decidieron cerrar sus puertas por 72 horas, medida que se dio a conocer por escasos medios de información y sin un comunicado oficial que la situación ameritaba como lo hicieron otras casas de estudios. La pregunta de toda la comunidad académica es: ¿con qué fundamento tal medida? ¿No es acaso tiempo insuficiente para prevenir el virus de gripe A? ¿No corremos el mismo peligro quienes asistiremos a la facultad el día viernes? Ojalá las medidas puedan ser revisadas y puestas a tono con las tomadas por el resto de las universidades, públicas y privadas, de la ciudad de Rosario las cuales han demostrado, en este aspecto, otra calidad organizacional.
Juan Pablo Bellunghi,
jpbellunghi@gmail.com