Sábado 14 de Noviembre de 2015
Una turista rusa de 23 años sufrió graves quemaduras ayer tras ser atacada con ácido mientras dormía en la ciudad santa india de Varanasi. Darya Yurieva, que llevaba cuatro meses en ese país, tuvo que ser hospitalizada.
La policía del Estado norteño de Uttar Pradesh sospecha que fue el hijo del propietario del lugar en el que se hospedaba quien cometió el ataque porque la joven desairó sus requerimientos amorosos.
"Le lanzó una botella de ácido a primera hora de hoy (por ayer), mientras ella seguía durmiendo", declaró a la AFP el oficial de policía Daljeet Chaudhary.
Darya Yurieva Prokina había llegado a Varanasi hace cuatro meses. Alquiló un lugar en la zona de Lanka y se hizo amiga de Siddharth Srivastava, hijo de los dueños de casa. Darya acababa de regresar de su viaje a Darjeeling.
Pankaj Srivastav, tío del sospechoso Siddharth Srivastav dijo que oyó una gran conmoción. Encontraron Darya que gritaba de dolor y la llevaron rápidamente al hospital BHU, donde los médicos confirmaron que la víctima había sufrido quemaduras químicas que afectaron parte de la cara y un hombro.
De acuerdo con la policía local, Siddharth y Darya mantenían una relación, pero la joven ya había expresado su intención de regresar a su casa, lo que habría llevado a Siddharth a perpetrar el ataque. La policía descubrió que él había comprado ácido tres días antes de la agresión. Está considerado mentalmente inestable.
Varias turistas extranjeras han sido víctimas de agresiones en los últimos tiempos en India. En septiembre, una turista estadounidense acusó a dos hombres de violación en Djaramsala, en el norte del país.
En febrero, una japonesa acusó a su guía turístico de haberla drogado y violado en Jaipur (norte).
La violencia contra las mujeres aumenta en India, donde en 2014 se registraron 132.000 casos de agresiones sexuales, según las estadísticas oficiales.
Más de 300 ataques con ácido se produjeron el año pasado, según publicó en abril el diario Indian Express.
El Tribunal Supremo pidió varias veces a las autoridades que hicieran respetar el reglamento que limita las ventas de ácido, pero los defensores de los derechos de las mujeres aseguran que sigue siendo sencillo hacerse con ese químico.