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Turista maltratado

Aprovechando el feriado del 16 de octubre, desde Mar del Plata fui a pasear a Rosario y zonas aledañas en compañía de mi hermana.

Martes 24 de Octubre de 2017

Aprovechando el feriado del 16 de octubre, desde Mar del Plata fui a pasear a Rosario y zonas aledañas en compañía de mi hermana. Me alojé en un modesto pero confortable hotel de Maciel, distante 55 kilómetros de Rosario. El viernes 13 fuimos juntos a Rosario a eso de las 14, teniendo como primer destino la visita al bar El Cairo. Estacionamos en la calle Sarmiento al 500, a unos 25/30 metros de la esquina. En la misma hay un cartel que informa la prohibición de estacionar por carga o descarga en el sector con el cordón pintado de amarillo en los primeros 10 metros. Ese día había dos contenedores que ocupaban los 5 o 6 metros siguientes. A partir del segundo contenedor el cordón carecía de pintura alguna. Compré dos cospeles, saqué mi ticket y lo dejé en la parte interior, visible, cerca del parabrisas. Concurrimos al bar, almorzamos, y a eso de las 15.40 caminé las dos cuadras para renovar el ticket, pues el anterior vencería a eso de las 16. Enorme fue mi sorpresa cuando al ver que mi auto, un Peugeot 307 azul, patente END 948, no estaba. Me entero de que fue llevado al corralón por supuesto mal estacionamiento. Saqué dos fotos del lugar y tomé un taxi hasta 27 de Febrero y Moreno. Allí fui atendido por la secretaria del juez, quien me indicó que previo al descargo, debía juntar una serie de documentación y fotocopiar por duplicado. Tratando de ocultar mi fastidio, fui al corralón a buscar la misma, que estaba en la guantera del auto, y allí unos funcionarios de la parte técnica, me dijeron que el móvil no estaba en condiciones de circular, no obstante tener la VTV al día. En primer lugar porque el parabrisas estaba rajado; sobre esto aclaro que la rajadura era mínima, sobre la base de uno de los pequeños brazos en los que se asientan los limpiaparabrisas, que se produjo hace muy poco al cambiar las escobillas y soltarse ese brazo. El otro impedimento para circular, según ellos, era tener vidrios tonalizados. Aclaro que el auto lo compré así en 2013, en Mar del Plata pasó todas las VTV anuales, y siempre pensé que el tonalizado, muy tenue, era de fábrica. Con tantos años de experiencia como abogado, sé que enojarse y pelearse con las autoridades, aunque se tenga razón, es peor. A todo esto había dejado mi DNI en el hotel de Maciel, no siendo suficiente el que mi registro de conducir, expedido por autoridad nacional y que goza del carácter de instrumento público, me identificara debidamente. Lo más grave viene ahora. El juez se había retirado y debía volver al día siguiente, a partir de las 9. Como me alojaba en Maciel, tuve que conseguir un hotel en Rosario, en tanto que mi hermana se fue en micro al hotel de Maciel. A la mañana siguiente me presenté con toda la documentación fotocopiada menos el DNI, que llegó a mi poder a eso de las 12 traído por mi hermana desde Maciel. A esa hora entonces completé todo, y alrededor de las 13.15, luego de largas esperas, fui recibido por la jueza Angélica Espósito. Le expliqué mi desconcierto por lo sucedido y le mostré las fotos del lugar. Consultó en la pantalla de la computadora, vio las fotos en mi celular, y me manifestó que tenía razón, que allí se podía estacionar, que no me multaría pero debía igual pagar el acarreo. En cuanto a los temas impeditivos para sacar el auto, me dijo que no era de su incumbencia. Esperé unos 40 minutos más para pagar el acarreo, y cuando intento retirarlo, los inspectores insisten en que así no puede salir. Me obligaron a despegar la delgadísima lámina del tonalizado de todos vidrios laterales. Tuve que llamar una grúa que sacó de allí el auto y lo bajó a unos 1.000 metros, y recién ahí, más de 24 horas después de haberlo estacionado correctamente, según la jueza, pude contar con él y retomar mis paseos. En definitiva, no cometí falta alguna, no obstante lo cual pasé 24 horas con este problema, me perdí por él uno de los tres días destinados a estas minivacaciones por esa zona y gasté dinero innecesario. Me sentí muy maltratado por la situación. Creo que Tránsito debe hacer autocrítica en esto, y sobre todo ser más contemplativo cuando se trata de un turista a la hora de las exigencias con detalles materiales de un auto que en el resto del país puede circular sin problemas al tener correcta la VTV, más aún si el visitante aterrizó en el corralón por una falta que en rigor no cometió. Pocas ganas me quedaron de volver a Rosario, que aunque es una ciudad muy bella, me dejó un sinsabor que durará un tiempo.
Gustavo A. Rabini
DNI 11.350.013

No hay mayor violencia que el silencio
¿El presidente de la Nación no tiene absolutamente nada para reflexionar ante la ciudadanía? ¿Cómo es posible con la mediatización del caso Santiago Maldonado, que ha trascendido las fronteras de nuestro país, ni siquiera ha salido a expresar, al menos, su solidaridad con el entorno familiar de este joven? ¿Por qué no pone a disposición de todos los estamentos de que dispone el Estado para que el caso se resuelva en el tiempo más perentorio posible? Su falta de sensibilidad no tiene parangón. Lamentable. No hay mayor violencia que el silencio.
María Rosa Rovira

Confianza con fecha de vencimiento
Llegó el día después de las elecciones y, a pesar de las cifras que favorecen a Macri, creo que Cambiemos no debería malinterpretar los resultados. Si bien fui uno de los tantos que los votó, no menos cierto es que mis razones distan de representar una aprobación a su gestión. Y aún cuando es cierto que, como proclama el gobierno nacional, ha recibido una pesada herencia, no menos cierto es que muchas de las políticas aplicadas han sido ineficaces o inadecuadas. Cabría preguntarse entonces el porqué de los resultados. Lo cierto es que yo, al igual que muchos, opté por Cambiemos no tanto por lo que representa, puesto que al igual que los demás contendientes poco y nada han propuesto en concreto durante la campaña, sino por lo que durante su gestión han demostrado el Frente Progresista, Cívico y Social y el kirchnerismo. Algo que Bonfatti (que aún no se disculpó con quienes votaron por Cambiemos en las Paso) podría haberse tomado el trabajo de averiguar antes de su exabrupto, que le restó seguramente no pocos votos a su agrupación. Cambiemos y sus candidatos electos no debe olvidar que sus votantes difieren de los que, por ejemplo, votaron al kirchnerismo: nuestro voto no es incondicional. Si desean repetir su performance en las próximas elecciones, lo que tienen que hacer está claro: una buena gestión. De lo contrario en dos años Macri se encontrará en la misma posición en la que se encuentra hoy Cristina Fernández de Kirchner.
Juan Pablo Zucco

Rosario y la tracción a sangre
Todos tenemos derecho a saber qué posición tomarán los candidatos elegidos a las bancas del Concejo cuando deban legislar, y al decir esto me refiero especialmente a aquellos temas conflictivos sobre los cuales deberán expedirse. Hace unos días los tres candidatos a concejal pertenecientes a los partidos mayoritarios no dijeron nada cuando se les preguntó sobre la tracción a sangre en Rosario. Seguramente los tres tienen un criterio ya determinado pero eligieron no exponerlo ni exponerse. Pellegrini y Gerez se pronunciaron a favor del reciclaje y de las cooperativas formadas por carreros. Pero no dijeron una sola palabra sobre los caballos. Aunque tengo la certeza que apoyarán la continuidad de una práctica ineficiente, anacrónica e inviable para una ciudad del siglo XXI. El Concejo municipal de Rosario votó hace siete años la ordenanza 8.726. No la redactamos, ni por supuesto, la sancionamos los animalistas. ¿Por qué no se cumple? Los caballos raquíticos y escuálidos siguen arrastrando pesos superiores a sus fuerzas, se desploman en las calles mientras los látigos siguen castigándolos inútilmente porque ya nunca más se reincorporarán. Caballos que no son alimentados, que no reciben agua, sin herraduras, con los cascos rozando e hiriéndose con el asfalto. Faltos de todo, salvo de los golpes. Esos si sobran.Si algún concejal quiere que continúe esta explotación perversa de un animal porque forma parte de la cultura, le digo que también la esclavitud y la negación de los derechos de las mujeres formaron parte de ellas, hasta que fueron reemplazadas por otras más justas y mas humanas. La cultura es un ser vivo que se modifica y toma forma, de lo contrario quedaríamos anquilosados en el tiempo. La tortura no es cultura.
Felisa Aurascoff, Orfilia Maria Ortiz,
Susana Castillo

La República del Saladillo
República, Res pública,cosa pública, de todos. Por lo tanto casi nada que ver con la política, que sólo parece ser cosa de algunos. Pero sí tiene mucho que ver con el barrio, con la patria chica. El barrio es de las pocas realidades verdaderamente de todos, sin el manoseo de los contubernios políticos (ya no son partidos ni movimientos). El barrio es el ámbito de la democracia natural no reconocida por la democracia desnaturalizada. En el barrio convivimos, nos reconocemos, crecemos, nos vinculamos, tenemos nombres, tenemos amigos, testigos de nuestras vidas. Allí somos, somos barrio. Es nuestro lugar en el mundo. El Saladillo es una verdadera República. Somos nosotros, no un invento gubernamental. Identidad que es fruto de la alquimia de tiempo, personas, vivencias. Eso es la cultura, y es nuestra cultura. Una cultura artesanal, hecha a mano, a vida, a trabajo, a fe, a vínculos. Venite algún día a conocer el Saladillo. No es un lugar preparado para el turismo. No somos de los lugares que han preparado. Sólo somos nosotros, es el lugar que hicieron los abuelos, o bisabuelos, que heredamos y seguimos haciendo. Un barrio donde queremos vivir. Vení, que vas a conocer lo que es una República, una realidad de todos. Vas a conocer gente maravillosa. Vas a conocer muchos rincones hermosos de la ciudad: el arroyo, las casonas, la plaza, el Parque Sur, La Merced, y si te apurás, vas a conocer la cascada. Te aseguro, vale la pena.
Walter Kuhry
DNI 14.139.153

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