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Turismo Carretera: El Pumita pegó el gran salto

Diego Aventín ganó con el Ford, se llevó la etapa regular cuando no lo tenían en los planes y no descarta reemplazar a su padre en la nueva conducción de la ACTC.

Lunes 09 de Septiembre de 2013

Justo cuando se lo menciona como candidato a vicepresidente de la ACTC junto a Hugo Mazzacane, para reemplazar nada menos que a su padre Oscar, Diego Aventín apareció con un triunfo de aquellos. Y no sólo logró la condición sine qua non para todo candidato al título que se precie de tal, sino que casi sin proponérselo se adjudicó la etapa regular del Turismo Carretera y arrancará la Copa de Oro en punta. ¿Qué tal? El fin de semana de Paraná al final no arrojó otras sorpresas y todos los que llegaron a esta cita en el top 12 clasificaron. Y los dos pilotos de la zona se destacaron, en especial Juan Marcos Angelini (ver aparte).

Aventín llegó a Paraná clasificado a la Copa de Oro en el tercer puesto. Podía alcanzar el segundo porque Mauro Giallombardo largaría desde el fondo por la pena que le impuso la ACTC (le restan dos carreras), pero nada hacía presagiar que podía superar al local Mariano Werner. Sin embargo, la carrera del entrerriano no duró ni una vuelta, el campeón se pegó de entrada y también abandonó, y así, saliendo debajo del 20º puesto, ganaría la etapa. ¡Y ganó la carrera!

El Pumita, 5º en clasificación, la obtuvo en dos partes. En la serie, al superar a Jonatan Castellano en la primera vuelta (el Pinchito protestó la maniobra) y en carrera al aprovechar un mal ingreso del Guillermo Ortelli al primer curvón que le abrió el hueco para superarlo en el giro 7 y marchar hacia la victoria. Que se consolidó cuando el séxtuple, que retornó a los primeros planos ya desde Olavarría, rompió el motor a tres vueltas del final.

Detrás no pasó mucho. Excepto por la enjundia de Gabriel Ponce de León, que lo llevó al 9º puesto sin alcanzarle los puntos como para superar a Christian Ledesma, los clasificados a la Copa se cuidaron in extremis. Ni Agustín Canapino, el primer ganador del año, que intentó progresar desde el 6º lugar, y mucho menos Matías Jalaf, Leonel Pernía, el Monito Altuna o Norberto Fontana pudieron hacer el milagro. Y la Copa tendrá entonces a la mitad de Ford, sólo 2 Chevrolet (Ledesma y Matías Rossi), 3 Dodge y un solo Torino, el de Josito Di Palma, que prácticamente perdió su chance al hacer la serie más lenta.

"Yo quiero ser piloto", dijo Aventín y "son incompatibles" esa profesión con la de una hipotética función de vice en las elecciones de fines de setiembre. ¿Entonces? El Pumita es hoy vocal suplente en la estructura de la ACTC, pero sabe que secundar a Mazzacane será otra cosa. Y brinda mensajes contradictorios. "Sería un placer y un orgullo" tomar el cargo, pero "todo piloto sueña con ser campeón del TC". Además, con lo que dice, Aventín no parece cuadrar con la figura de un piloto super profesionalizado como brindan los otros top. "Desde Olavarría no fui nunca al taller", es más, "no tengo nada que hacer ahí. Yo estoy ocupado desde las 6.30 hasta las 10 de la noche con mis cosas", agrega sobre sus actividades extra automovilísticas, aunque aclara que "sí voy al gimnasio en doble turno". Y afirma: "Lo importante es formar un gran grupo y el equipo lo tiene". El Pumita se les une entonces sólo para manejar el Ford y, como ayer, para festejar como no hacía desde Trelew 2010.

De los 45 mil que coparon Paraná, muchos celebraron el triunfo del Ovalo, aunque Aventín quizás no sea el más amado de la marca porque carga con el cargo que ostenta el apellido. El TC se abrirá ahora a la lucha franca por el título y el final del año dirá dónde ubicará al Pumita. En lo más alto del podio o en la oficina más importante. Hasta tal vez, pueden pasar las dos cosas.

El calendario, de aquí a la definición del título

A partir de ahora, el TC disputará las últimas cinco competencias del año, las que determinarán el campeón. La categoría más popular del automovilismo argentino cumplirá la próxima fecha el 29 de septiembre, en el Rosendo Hernández de San Luis. Luego: 13 de octubre, General San Martín de Comodoro Rivadavia; 3 de noviembre, La Pampa; 24 del mismo mes, a confirmar; y 8 de diciembre, Oscar y Juan Gálvez de Buenos Aires.

Angelini se va para arriba: ayer fue quinto

En Olavarría lo castigaron por la vehemencia de cuidar el puesto ante Emiliano Spataro, pero ya entonces el Dodge del UR Racing se mostró competitivo. Y ayer lo ratificó. Juan Marcos Angelini cumplió una gran tarea y el 5º puesto final le sirvió de estímulo, en un gran fin de semana general de los pilotos zonales por lo que hicieron sus colegas del TCP (ver aparte). Además, Facundo Ardusso otra vez con un Ford indócil del equipo MVD Competición, se las ingenió en carrera para trepar y llegar 18.
“Lástima que la recuperación llegó tarde, pero es bueno lo que venimos haciendo”, le dijo el Tati de Carreras a Ovación. “El sábado estuvimos muy competitivos. Pude pelearle la serie a Josito Di Palma pero hicimos la más lenta y largué un poco más atrás. Sentí que podía pasarlo a Oubiña, pero el Ford tenía mucha fuerza a la salida de las curvas y se me hizo difícil. Igual, me voy conforme y espero que sigamos creciendo en lo que queda del año”, expresó agradeciendo a Pablo Romera y a los motores de Garófalo por el auto que tuvo.
Angelini se cuidó bien de Rossi y, sobre todo, de Canapino que necesitaba puntos como el agua, y nunca dejó de poner en aprietos a Oubiña, aunque el 5º puesto estuvo más que bien.
En tanto, Ardusso, quien planea su futuro en otra estructura, peleó más contra el auto que con los rivales. El Ford del MVD igual va mejor en carrera que en clasificación y el parejense se las ingenió para pasar del 25º puesto de clasificación al 18. “Los problemas son los de siempre, le falta potencia al motor, no frena bien y en las curvas veloces se me va de cola”, dijo lacónico el Flaco.
Ayer se escuchó decir en boxes que Aventín no seguirá corriendo en 2014 y que el que ocuparía la plaza de su equipo sería el parejense. ¿Con el mismo Ford? Difícil.

Galarza y Tedeschi clasificaron y dejaron alta la bandera zonal

El automovilismo de la zona del Gran Rosario quedó muy bien representado en la telonera del TC. Tres de sus pilotos entraron a la Copa de Plata y estarán en condiciones de pelear por el título. Uno ya había llegado con el pasaporte en el bolsillo, el de Carreras Sebastián Diruscio. Los otros debieron trajinar para obtener lo mismo: menos Ramiro Galarza, el de Acebal, y mucho más el de Las Rosas, Aldo Tedeschi. A ellos se les agregó ayer con un rendimiento superlativo el de Pujato Rodrigo Rogani, que regresó a la categoría.
El rostro más feliz en la tradicional foto de los clasificados era el de Galarza. El de Acebal debió atravesar varios problemas en el inicio del año tras Olavarría, con dos carreras de ausencia, y parecía imposible que lograra el objetivo que se había propuesto para 2013, donde inclusive centró sus esfuerzos sólo en el TCP, dejando el TN. Pero lo hizo, con una mentalidad de hierro para sumar y sumar, arriesgando muchas veces como en Olavarría y usando la calculadora en otras, como ayer.
“Sabía que tenía el auto. Aunque me amargué un poco en la 2ª tanda de clasificación, porque me fui un poco para atrás, después de la serie me di cuenta que tenía a mis principales rivales atrás y que sólo debía preocuparme por no involucrarme en nada y llegar”. Y eso hizo el piloto que conduce su propia estructura, con el respaldo de Sebastián Prósperi como jefe de técnica y Alfredo Fernández como motorista. Largó 8, cuando se quedó Lambiris subió al 7 y en el final, después que entró el pace car, superó a Pablo Constanzo.
Ese fue el momento más tenso. El pace car entró a 3 vueltas del final y en la reanudación, delante suyo Emiliano López quiso trepar, tocó a Constanzo y Galarza casi se ve involucrado, pero “su auto se cruzó y cuando vio que metí el mío me respetó. No sabía si arriesgar, pero salió bien”. Y el 5º puesto (ganó un lugar porque recargaron a López) le dio el pase a su primera Copa de Plata.
Tedeschi debió transpirar mucho más porque después del triunfo de la 2ª fecha en Neuquén se cayó estrepitosamente hasta Paraná. A tiempo. Logró al fin un tiempo relevante en clasificación, hizo una serie lógica y en carrera fluctuó entre el 10 y el 13 puesto, hasta que luego del relanzamiento perdió una posición.
“Sabía que si llegaba entre los 15 primeros podía entrar. El equipo festejó por mí y porque Trosset se llevó el uno de la etapa. No sé porqué nos vinimos tan abajo pero mejoramos un poco en esta carrera y entramos”, dijo. Evidentemente, los 20 kilos de lastre que cargó casi desde el inicio le cayeron mal al Chevrolet, aunque igual ayer pudo celebrar.
Diruscio hizo punta y llegó a la carrera clasificado, pero fue un fin de semana magro. “No anduvimos bien. Había levantado en las últimas carreras pero acá fallamos”, explicó, y de hecho un problema de motor lo dejó a pie en la vuelta 13 (venía 19). “El año pasado clasifiqué también, y con una victoria, pero nos caímos. Ahora preciso ganar y esperemos recuperarnos rápido para lograrlo”.
En una carrera aparte, Rogani volvió con todo y mostró que tiene muñeca para pelear. Si bien en la largada Franco de Benedictis lo encerró y lo hizo retroceder algunos puestos, de ahí en más fue para adelante, dio una lucha tremenda con Tedeschi tras dejar atrás a Ponce de León al principio y luego a Juan Martín Bruno, y después del pace car atacó como nunca superando a Constanzo para un brillante 8º puesto.
Al llegar a boxes fue felicitado por los mecánicos del Gurí Martínez Competición y de su ex equipo Cañuelas GB, que le sigue dando una mano. “Me la aguanté bien”, advirtió aunque su agitación no dijera lo mismo. “Estoy muy contento. El auto es muy equilibrado, pero me costó llevarlo porque la dirección es dura. Si hubiera tenido un poco más de motor seguro peleaba la punta”.
A su vez, el rosarino Alejandro González rompió espárragos de uno de los neumáticos y abandonó en la misma vuelta que Diruscio.

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