Lunes 07 de Abril de 2014
Vecinos de barrio Martín quedaron perplejos cuando un trozo de mampostería de la ochava de 9 de Julio y Alem, a metros del hospital Provincial, cedió por razones desconocidas desde una altura aproximada a los cuatro metros. El pedazo de concreto dañó parte del cableado por el cual se alimenta el suministro de energía de la zona y, a su vez, a la línea K del transporte urbano de pasajeros", según indicaron desde Defensa Civil a La Capital. Por la foto que apareció en este medio, no es de extrañar que en el manojo de cables que penden de la mampostería no esté enganchado el avión extraviado de Malaysia Airlines. ¿Qué fue primero el huevo o la gallina? Veamos si soy clara: si a una anciana de 100 años que apenas puede con su cuerpo le atan a cada extremidad sogas, y se tensan en distintas direcciones es lógico que se desmiembre y caiga. (Túpac Amaru). Con las construcciones antiguas sucede lo mismo. Hace casi un mes describí cómo fue la destrucción de las tejas de mi casa por una construcción lindera, que sucumbió porque estaba siendo socavada por infinidad de cables que tensaban el pilar y ante los vientos cada vez más potentes, terminó por derrumbarse. Como comenté en dicha oportunidad, previo a este suceso, llamé a infinidad de reparticiones que tal como verdad de Perogrullo: "Le echaban el muerto a otro". Negaban su responsabilidad, adjudicando el cableado a otras reparticiones ("la culpa es del otro"). ¿No es hora de que la contaminación visual que en su momento empezó a combatirse, se concluya? Sobre todo que los cables no sean parásitos de edificaciones antiguas. Alumbrado Público, después de que denunciáramos la caída del tapial (previo expediente responsabilizándolos por los daños), colocaron en la vereda un "hermoso poste de madera" (por lo menos evita accidentes futuros) donde ahora descansa el cableado. ¿No sería conveniente que cada empresa (de cable o alumbrado) tuviera asignado un cable de color diferente? Siendo el cableado ordenado de distintos colores, sería el arco iris que alegraría el comenzar de nuestro día, y como complemento de dicha felicidad, saber que existen inspectores (?) que pudieran distinguirlos para reclamar ante una infracción parasitaria.
Silvia Buonamico