Tu verdad no, la verdad
Hoy se dice con frecuencia: "Esta es mi opinión, esta es mi verdad, y usted quédese con la suya", dando por supuesto que la verdad es relativa a cada sujeto porque depende de él.

Lunes 21 de Noviembre de 2011

Hoy se dice con frecuencia: "Esta es mi opinión, esta es mi verdad, y usted quédese con la suya", dando por supuesto que la verdad es relativa a cada sujeto porque depende de él.

Hoy los jóvenes creen, o dicen creer, que la verdad es relativa. Esta idea es para ellos un postulado moral, más que una conclusión cognoscitiva. Temen más la intolerancia que el error. Consideran que el peligro está en quien cree tener razón y poseer la verdad, y ven en el relativismo el cauce para la apertura, y esta es la virtud, la única virtud, que la educación debe inculcar. La finalidad de la educación ya no será dotarlos de conocimientos, sino proporcionarles una virtud moral: la apertura. El hombre no crea la verdad. Por el esfuerzo mancomunado la descubrimos y es ella la que nos posee y nos permite salir de las tinieblas de ambigüedad al tornar inteligible la realidad. La verdad no es patrimonio de unos pocos sino horizonte abierto, tierra de conquista para todos. No hay accesos reservados ni rutas exclusivas, ni privilegios ni monopolios, pues la verdad es lo que nos vincula a todos. ¿Qué hace que el diagnóstico de un médico sea bueno? Sólo esto: la verdad. Por eso, una vida digna sólo se puede sostener cuando hay respeto a la verdad. Si la verdad es la adecuación entre el entendimiento y la realidad, depende más de lo que son las cosas que del sujeto que las conoce. Ese sentido tienen los versos de Antonio Machado: "¿Tu verdad? No, la Verdad, y ven conmigo a buscarla. La tuya, guárdatela".

Matías Peña