Miércoles 09 de Diciembre de 2015
La masacre perpetrada en San Bernardino, California, la semana pasada por una pareja musulmana disparó prejuicios en Estados Unidos, donde el polémico magnate y precandidato presidencial por el Partido Republicano Donald Trump pidió cerrar el ingreso al país para los musulmanes, "hasta que nuestros representantes comprendan qué está pasando". La propuesta antirracista del magnate, al frente de las encuestas republicanas sobre las presidenciales de 2016, fue aplaudida por sus simpatizantes pero denunciada tanto por la derecha como por la izquierda. Pero pese al aluvión de críticas de sus rivales conservadores, de los candidatos demócratas, de medios de prensa y expertos, Trump dobló ayer la apuesta, que había sido lanzada por su equipo de campaña en la víspera, de imponer un bloqueo "completo y total" a la entrada de musulmanes en el país hasta que las autoridades "averigüen lo que está pasando".
El precandidato republicano a la Casa Blanca aseguró que su plan de "una prohibición total y completa de ingreso de musulmanes" al país "no es nada distinto" a la política del presidente Franklin Roosevelt durante la Segunda Guerra Mundial de confinar a estadounidenses de ascendencia japonesa en campamentos cerrados. "Este es un presidente que era muy respetado por todos", afirmó ayer. "Si ven lo que estaba haciendo, era mucho peor".
El equipo de campaña del multimillonario defendió la necesidad de bloquear totalmente el ingreso de musulmanes al país "hasta que los legisladores comprendan lo que está sucediendo". "Nuestro país no puede ser víctima de ataques horrendos de gente que cree solamente en la yihad y no tiene sentido de la razón ni respeto por la vida humana'', afirmó la nota. La propuesta no precisa si la medida incluye a inmigrantes, turistas y musulmanes con nacionalidad estadounidense, y tampoco establece un marco técnico y jurídico para llevarla a cabo.
El magnate se justificó afirmando que numerosos musulmanes apoyan la yihad violenta contra los estadounidenses y prefieren regirse por la sharia (ley islámica) en lugar de por la Constitución de Estados Unidos, citando un estudio encargado por un pequeño centro dirigido por Frank Gaffney, considerado un islamófobo por el Southern Poverty Law Center, una organización antirracista. "El odio es incomprensible", dijo Donald Trump, al hablar de la pareja de atacantes de San Bernardino (14 muertos) y de los autores de los atentados de París (130 muertos). "Esto no hace más que empeorar, y vamos a tener otro World Trade Center", advirtió.
Trump nunca ocultó su desconfianza hacia los musulmanes, al igual que otros candidatos republicanos. En septiembre, su rival Ben Carson había insinuado que la función presidencial era incompatible con el Islam. La Casa Blanca rechazó inmediatamente la idea de polémico magnate, alegando que sus dichos lo inhiben como candidato presidencial.
Por su parte, el premier francés, Manuel Valls, criticó la propuesta del republicano y dijo que "alimenta el odio y la confusión". "Nuestro único enemigo es el Islam radical". Una de las mayores asociaciones musulmanas de Estados Unidos advirtió ayer que el clima político que se vive en el país podría derivar en un cercenamiento de las libertades religiosas. "El Estado Islámico intenta socavar la libertad religiosa en Estados Unidos, y muchos políticos se embarcan obtusamente en ese tren", lamentó Nihad Awad, presidente del Consejo de Relaciones Islámico-Estadounidenses CAIR. En El Cairo, Dar al Iftaa, la máxima autoridad religiosa de Egipto, condenó los "comentarios extremistas y racistas", y agregó que solo servirán para atizar tensiones.
Molestó incluso a Bush. La nueva propuesta de Trump levantó incluso la indignación de varios rivales de partido e incendió las redes sociales. El ex gobernador de Florida Jeb Bush escribió en Twitter que "Donald Trump está desquiciado". En la misma línea se pronunció el senador Lindsey Graham, uno de los pesos pesados del Partido Republicano en cuanto a seguridad nacional. "Todo candidato a la presidencia debe hacer lo correcto y condenar el comunicado de @realDonaldTrump", tuiteó.
Los demócratas tampoco se quedaron callados. "Esto es reprobable, perjudicial y divisivo. Donald Trump no te das cuenta. Esto nos hace menos seguros'', sostuvo Hillary Clinton, ex secretaria de Estado y aspirante a la candidatura presidencial demócrata, vía Twitter. Pero por muchas controversias que provoque, Trump sigue liderando las encuestas republicanas. El lunes, una nueva encuesta de CNN lo colocó a la cabeza en Iowa, que votará en la primera de las primarias, el 1º de febrero de 2016.