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Triunfo histórico de los Pumas que invita a soñar en serio

Los Pumas finalmente consiguieron su primera victoria en el Rugby Championship. Fue ante Australia por 21-17 en el cierre del Rugby Championship 2014.

Domingo 05 de Octubre de 2014

Los fuegos artificiales brillaron en el cielo mendocino. La fiesta arrancó, paradójicamente, cuando el árbitro gales Nigel Owens señaló el final del partido que decretaba la victoria Argentina sobre Australia por 21-17 en el cierre del Rugby Championship 2014, con tries rosarinos y patadas tucumanas. Y no era para menos: era el primer triunfo de Los Pumas en el torneo, pero fundamentalmente la ratificación de que el seleccionado nacional transita por el camino correcto.

La apuesta del staff técnico, encabezado por Daniel Hourcade y Raúl Pérez de arriesgar, de jugar y no de centrarse solamente en el aspecto defensivo en algún momento debía ver sus frutos y ese día fue anoche. Cuando muchos esperaban una nueva "derrota digna", Los Pumas se convirtieron en quince leones que le dieron a su público una de las mayores alegrías de los últimos años. Después de todo, ganarle a una potencia como Australia no se da todos los días.

Es difícil analizar a Los Pumas como equipo desde un punto de vista resultadista. Es complicado porque a los argentinos nos importa solamente eso… No importan el contexto ni la historia, sin embargo esas "derrotas dignas" les sirvieron a estos Pumas para crecer y jugarles de igual a igual a los tres mejores del mundo como lo son Nueva Zelanda, Sudáfrica y Australia.

Sacando de lado la máquina negra de Nueva Zelanda, el tricampeón del torneo y último campeón mundial, tanto frente a Sudáfrica como ante Australia, Los Pumas mejoraron en todos los aspectos del juego con respecto a los anteriores dos torneos, más allá de que siempre cosecharon derrotas.

Apostaron al juego y fueron creciendo. Los resultados en ese sentido mandan: 31-33 contra Sudáfrica en Salta, 25-32 contra Australia en Gold Coast y 6-13 contra Sudáfrica en Pretoria. Anoche le pusieron la frutilla al postre con una victoria justa e inapelable sobre los Wallabies, sellando de esa manera una deuda pendiente más que nada con ellos mismos que varias veces estuvieron cerca del triunfo y le terminó siendo esquivo.

Anoche, tras arrancar en desventaja por propia ansiedad, supo transitar el camino de la paciencia para dar vuelta el marcador. Los Pumas arrancaron jugando con mucho corazón pero poca cabeza, dilapidando chances de sumar por seguir esa corazonada de ir hacia adelante por el premio mayor.

Australia fue mucho más práctica y mostró gran efectividad. Pero el amor propio albiceleste lo puso contra las cuerdas sobre todo por sus forwards. La pelea era metro a metro, sin tregua. Así poco a poco fueron amasando la primer conquista que llegó casi en el epílogo del primer parcial, cuando Leonardo Senatore se zambulló al ingoal. El try levantó a la hinchada y marcó un antes y un después del partido. Fue una bisagra.

Un penal en el cierre del parcial y otro en el arranque del complemento le dieron a Los Pumas el envión que le faltaba para achicar diferencias y dar vuelta la historia.
Y fue otro rosarino, Juan Imhoff, el encargado de  hacerlo con un try que será largamente recordado.
Con la victoria en sus manos, sólo restaba saber si Los Pumas estaban en condiciones de aguantarla. El “Vamos Pumas vamos” les sirvió de inyección anímica para llegar al final. Australia, que ya notaba que el partido se le iba, apeló a un juego vehemente, que le costó la amarilla a su capitán. Aún así tuvo sus chances, en una Foley se quedó corto y en la otra, la pelota pegó en el palo. Los planetas se alinearon y ya nada podía impedir el triunfo de Los Pumas, nada menos que ante un bicampeón del mundo.
Resta la ventana de noviembre pero los cañones Pumas apuntan a Inglaterra 2015. Falta para eso y por ahora tienen que seguir creciendo. Vaya que ayer lo hizo.

Dos rosarinos aportaron los tries

Los rosarinos dieron que hablar en el triunfo de ayer. Leonardo Senatore y Juan Imhoff fueron los grandes artífices de la victoria, ya que marcaron los dos únicos tries.
El ex octavo de Gimnasia jugó de menor a mayor y concretó el primer try argentino (fundamental desde el aspecto anímico) cuando se moría el primer tiempo. Después, el forward juntó las marcas tras un scrum para el posterior try de Juan Imhoff. Por rendimiento y actitud, fue elegido como el hombre del partido con total justicia.
El ex Duendes mostró su mejor perfil a la hora de atacar. Se lo vio movedizo y punzante, utilizando su mejor arma, la velocidad, para vulnerar la sólida defensa australiana. Siempre efectivo en ataque, su costado más flojo fue la defensa.
Jerónimo De la Fuente, en tanto, fue el tercer rosarino en cancha. Ingresó para reemplazar a Tuculet y su participación fue clave, sobre todo a la hora de defender. Entró en un momento caliente, porque Australia se venía y había que frenarla como sea. Y el Negro cumplió con creces.

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