Viernes 27 de Agosto de 2010
Elisa Carrió expresó días pasados que "hay gobiernos débiles porque la sociedad les otorga debilidad". Interpreto que la diputada de la Coalición Cívica dejó entrever que la ciudadanía elige equivocadamente a sus representantes. Esto obliga a reflexionar y discutir, en un marco de respeto, si verdaderamente los pueblos tienen los gobernantes que merecen. Desde mi perspectiva, muchos argentinos votan con el bolsillo. Son seducidos y persuadidos con promesas o hechos concretos de mejoras salariales, a veces insignificantes si se las compara con el elevado costo de vida, y luego en las urnas apuestan a una continuidad del gobierno de turno. El anuncio con bombos y platillos de medidas que favorezcan a los sectores vulnerables, que a posteriori no se cumplen, significa una cortina de humo para encubrir políticas desacertadas. Cualquier discurso basado en indicadores económicos positivos, pero vacíos de propuestas, hace olvidar decisiones antipopulares. Nadie recordará tal vez el avance sobre los medios independientes, el abuso de poder que pone en riesgo el ejercicio del periodismo y condiciona el derecho de todo ciudadano a estar informado. Retomando la frase de Elisa Carrió, citada al comienzo, me parece que es valiosa y oportuna en un momento del país donde numerosos compatriotas son utilizados por la clase dirigente cuando se aproxima un acto eleccionario. Creo que hace falta un pueblo lúcido, informado, protagonista, con buena memoria, interiorizado de la situación real de la Nación. Sólo así estará en condiciones de votar a mejores gobernantes. Todo lo demás es una triste realidad argentina.
Marcelo Malvestitti marcelomalvestitti35@hotmail.com