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Trezeguet, campeón con Francia en 1998, elogió a la defensa argentina

David se hace un hueco en su nueva función periodística y analiza la previa de la gran final. Dice que Argentina no juega bien, pero su gran mérito es hacer jugar mal a sus rivales

Sábado 12 de Julio de 2014

El IBC (International Broadcasting Center) de Río es el lugar desde donde salen las transmisiones televisivas del Mundial para casi 50 países. Está ubicado a 25 kilómetros del centro de la ciudad y ya no tiene el movimiento de los primeros días. En uno de los boxes, Bein Sport dispara información hacia todo el mundo. Es una cadena qatarí propiedad del magnate Nasser Al Khelaifi, también dueño de Paris Saint Germain, el equipo donde juega Pocho Lavezzi. El comentarista estrella es un conocido de los rosarinos, David Trezeguet, campeón y subcampeón del mundo con la selección de Francia en 1998 y 2006.

David se hace un hueco en su nueva función periodística y analiza la previa de la gran final. Dice que Argentina no juega bien, pero su gran mérito es hacer jugar mal a sus rivales. Pondera a Sabella y a Löw y cuenta cómo los futbolistas viven en otro mundo los días previos a la final.

—¿Te parece parámetro para imaginar la final la goleada de Alemania sobre Brasil?

—Hay que hacer hincapié en el rendimiento de Alemania. Hizo un partido extraordinario. Tiene un entrenador muy capacitado. De hecho, Argentina lo sufrió en el Mundial pasado. Es un tipo muy táctico que conoce muy bien a los jugadores contrarios y los sistemas de juego. De todas maneras, Alemania tuvo altibajos como la mayoría.

—¿Viste al Messi que viniste a ver en el Mundial?

—Está jugando muy bien, pero puede dar más. Sobre todo en estos partidos que son los que cuentan. Lo que pasa es que Argentina no está jugando bien. Es un equipo que ganó, que fue superior a sus rivales porque ninguno lo puso en dificultad, pero tiene un plantel del que se espera mucho más. Mirá, esto es muy simple. Si Argentina pierde la final, se dirá, como le pasó a Brasil, que venía jugando mal. Si sale campeón del mundo quedará todo en una anécdota.

—¿Cuál es el comentario generalizado de la prensa mundial respecto de la actuación argentina?

—Todos pensamos que Argentina tiene un bloque defensivo muy sólido con Mascherano y Gago o Biglia delante de la línea de cuatro. Y a partir de ese bloque después depende un poco de la magia de los tres que tiene adelante. Es un equipo que hace la diferencia a partir de las individualidades más que del conjunto. Todo lo contrario a Alemania.

—¿Será que los rivales respetan a Argentina mucho más de lo que juega?

—Lo respetan muchísimo, pero hay un gran mérito de Argentina en hacer jugar mal a sus rivales. Ese es un gran mérito de Sabella, que es un tipo que se nota que en lo táctico trabaja muy bien. La diferencia que va a encontrar Argentina con los rivales anteriores es que Alemania le va a jugar de igual a igual.

—¿Cómo es la vida de un futbolista que va a jugar la final de un Mundial en horas?

—Tanto los jugadores como el cuerpo técnico están aislados del entorno. Relajados y trabajando. Saben que van a vivir algo muy especial, único para todos. Es la primera vez que van a jugar la final de una Copa del Mundo. Afuera hay mucha ansiedad, hay muchas cuestiones emotivas dando vuelta, pero a ellos no les llega.

—¿Vos pudiste abstraerte?

— Sí, sí. Ya te digo, en las horas previas uno está muy lejos no sólo de la masa popular, sino de todo, incluida la prensa. En lo psicológico trabajás sólo pensando en el partido que tenés que jugar. De todas maneras, a medida que se acerca la hora uno se da cuenta qué es lo que está por jugar. Creo que el equipo está preparado, con ganas de asumir esta responsabilidad frente a un rival muy complicado. Pero una final es una final. Habrá que ver qué pasa.

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