Tres tipos que iban a "instalar un vivero"
.

Domingo 17 de Mayo de 2009

A nadie le llamó la atención que tres hombres ajenos a la zona se instalen en una humilde casa al costado de la ruta provincial 1, a unos pocos kilómetros de donde naciera Carlos Monzón, allá en San Javier. Es que en la zona, entre abril y agosto, es común toparse con algún que otro extranjero que llega atraído por los cotos de caza rodeados de coquetas cabañas. Incluso, en los autoservicios del centro de esta ciudad de 18 mil habitantes, nadie se asombra si alguien paga con un billete de euros conseguidos por algún servicio brindado a los visitantes.

"Algunos vecinos empezaron a comentar la presencia de un paraguayo y un misionero que vivían ahí pero no tenían un trabajo fijo", explicó una fuente de la ex Drogas Peligrosas. "Estas personas decían que iban a poner un vivero en el lugar, pero que primero tenían que arreglar la casa y esperar órdenes del patrón", relató un vecino. "No se los veía mucho por el pueblo y cuando se movían lo hacían en remís. Tenían muy poco trato con los vecinos y siempre insistían con que iban a poner un vivero", contó otro lugareño.

La casa en la que fueron incautados los 89 kilos de cocaína está sobre la banquina este de la ruta 1, unos 200 metros adentro, y es poco visible desde el camino por la arboleda que la circunda. Con sus paredes descascaradas, fría y los vidrios rotos, tiene tres cuartos, una cocina comedor, un baño con calefón eléctrico y la foto de un gato que mira desde el almanaque de una panadería local.