Miércoles 05 de Diciembre de 2012
Por fin una buena noticia: se analiza en serio recuperar el tren en nuestra ciudad, que creció y se desarrolló gracias a ferrocarril y al puerto. Pero lo que se destruyó es mucho y es necesario el aporte de quienes sabemos algo sobre ferrocarriles. Por empezar se dice que las vías están "bien" y mi modesta opinión es que están pésimas, pues hoy se demora casi nueve horas para unir Rosario con Retiro. En consecuencia se impone repararlas como corresponde, para que puedan circular trenes a 130 km/h. Ello implica usar rieles soldados a tope para que tengan un largo de 100m como mínimo. El Ferrocarril Mitre en la década del 70 ya había iniciado su contracción, aprovechando los rieles existentes, soldándolos al tope, usando máquinas soldadoras especiales. En la provincia de Buenos Aires se hicieron tramos de 50 y 70 metros de largo, con óptimos resultados y manteniendo los durmientes existentes. Lamentablemente el gobierno militar suspendió todo y tengo entendido que jamás se reiniciaron dichos trabajos. Cabe aclarar que en el mundo de hoy es común el uso de rieles de 200 y 300 metros de largos, pero usan durmientes de hormigón. Otro tema a analizar es la existencia de villas pegadas a las vías en el acceso a Villa Gobernador Gálvez y en la entrada sur a Rosario. Además del peligro que ello implica, existen los ataques con piedras y gomeras a los trenes, además de la colocación de obstáculos en las vías. Por ello estimo importantísimo que las vías se eleven antes de entrar a Rosario, unos 6 o 7 metros y continúen así hasta cruzar avenidas importantes como San Martín, Arijón, avenida Del Rosario, Uriburu y Ovidio Lagos, evitando cruces a nivel, y bajando después de Ovidio Lagos, para seguir al nivel actual hasta Pérez, donde doblan retrocediendo hasta Rosario Norte. Hacer 20 o 25 kilómetros de vías elevadas sería un gasto insignificante comparado con el monto total de obras. Esto sería aceptable para trenes que unan Retiro con Rosario, pero si deben seguir hacia Santa Fe, Tucumán o Córdoba no tiene sentido llevarlos hasta Rosario Norte, pues entrar, parar allí, sacar la locomotora para ubicarla al otro extremo del tren y reiniciar el tramo a Pérez y combinar con el ramal a otro destino, significan 90 minutos de pérdida de tiempo al pasajero. Lo que debe hacerse en estos casos es transformar el actual Apeadero Sur en estación Rosario Sur, donde sólo pararía 8 o 10 minutos para subir o bajar pasajeros, para luego seguir y al bajar después de Ovidio Lagos, tomar el ramal que corresponda a su destino final. El Apeadero Sur se podría conectar con el microcentro con microbuses expresos, con el siguiente recorrido: San Martín, Maipú, Santa Fe, Oroño, Batlle y Ordóñez y San Martín, pasando por importantes puntos de la ciudad.
Martín Oroño