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Trece mujeres rescatadas y dos detenidos en un operativo antitrata

El allanamiento fue en una whiskería de Castellanos al 600 y una cochera cercana, donde estaban los boxes de prostitución. La investigación se inició en enero de este año.

Lunes 13 de Mayo de 2013

Un operativo que la Dirección Especial de Prevención y Sanción del Delito de Trata de Personas realizó el sábado a la madrugada en una whiskería de la zona de la terminal de ómnibus terminó con trece mujeres rescatadas, todas mayores de edad y al menos una de ellas extranjera. Además, se detuvo a otra mujer y un hombre, ambos dominicanos, sospechados de regentear el lugar. El procedimiento se concretó por orden del Juzgado de Instrucción de la 8ª Nominación y a partir de una investigación que, desde enero pasado, venía desarrollando el titular de la Oficina de Causas Judiciales con Imputados no Identificados, el fiscal Marcelo Vienna, surgida de una llamada anónima al teléfono 145, la línea donde se pueden denunciar presuntas situaciones de trata.

El funcionario judicial confirmó a La Capital que las mujeres ejercían la prostitución en un privado —por llamarlo de algún modo— a metros del cabaret. Concretamente, en un espacio que se presentaba como cochera y lavadero de autos, en "pésimas condiciones de higiene" y repleto de boxes separados apenas por tabiques precarios.

En el lugar, ubicado en Castellanos 627, había además unos veinte "clientes", hombres de entre 20 y 35 años, que a partir del procedimiento figurarán como testigos en la causa. Como ocurre casi siempre cuando se desarrolla ese tipo de allanamientos, contó el fiscal, al llegar las autoridades se registraron algunas escenas de malestar y resistencia entre las trabajadoras sexuales y los hombres que estaban con ellas. "No es agradable para nadie y se dan situaciones de mucha vulnerabilidad", se sinceró otra alta fuente de la investigación.

Para lidiar con esas situaciones, la Dirección de Prevención y Sanción del Delito de Trata había desembarcado con integrantes de un gabinete interdisciplinario, entre ellos psicólogos. Esta semana, tomará intervención el Instituto Municipal de la Mujer (ver aparte).

A partir del procedimiento, fueron detenidos una mujer, supuestamente regenteaba el prostíbulo, y un hombre con el que aquella mantendría una relación. Los dos, de origen dominicano, quedaron imputados de facilitación y explotación económica de la prostitución. Más tarde recuperaron la libertad (de hecho, ayer se vio al hombre en la vereda del local allanado) y esta semana serán indagados en Tribunales.

"En este lugar, y varios más de la zona, todo el mundo sabe que hay prostitución, pero cada tanto cae algún procedimiento", le dijo ayer un vecino de la cuadra a este diario. De hecho, hace dos años hubo otro operativo en el mismo local, aunque por entonces tenía a otra persona al frente.

El secreto a voces llegó incluso a oídos del propio fiscal durante la madrugada del allanamiento. "Se acercaron varias personas a decir «acá a la vuelta» o «más allá también hay lugares como este»", relató Vienna.

Pero, para llegar a una medida como la del viernes a la medianoche, hicieron falta algo más que rumores. Todo se inició en enero ante el Ministerio de Seguridad de la Nación, gracias a una llamada anónima a la línea telefónica 145, que desde julio del 2011 recibe denuncias para que las tramite la Oficina de Rescate y Acompañamiento a las Personas Damnificadas por el Delito de Trata.

Luego, la pesquisa pasó a la llamada Fiscalía NN de Vienna, que instruyó una minuciosa pesquisa. "Antes de llegar al allanamiento se hacen todo tipo de investigaciones: se piden informes a Catastro y a la EPE y se ordenan escuchas telefónicas y otras medidas porque hay que probar acabadamente el delito", explicó el fiscal.

En boxes. Lo cierto es que el operativo no se limitó a la whiskería de Castellanos 627 sino que se extendió a una cochera ubicada a pocos metros. Era en ese lugar, disimulado bajo el rubro de garaje y lavadero de autos, donde las trece mujeres ejercían la prostitución en pésimas condiciones de salubridad e higiene: en boxes apenas separados por endebles tabiques que ni siquiera llegaban al techo.

De las trece trabajadoras sexuales que se encontraron en los dos lugares esa noche, varias no pudieron acreditar su identidad. Una de las chicas es probadamente de nacionalidad dominicana, pero para saber si el resto es de origen argentino o extranjero habrá que esperar a que exhiban su documentación. También se pidió información a la Dirección Nacional de Migraciones.

Según fuentes de la investigación, aún no se puede asegurar si la actividad formaba parte de una "red" o de un "negocio" aislado. Tampoco se descartaban nuevas medidas judiciales.

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