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Trasladan carribares de Rambla Catalunya para construir una bicisenda

Doce carritos de choripanes ribereños deberán mudarse. "Sólo dispusimos que se trasladen enfrente, en un predio con infraestructura que acá no tienen", explicó Luis Baita, de la Subsecretaría de Prevención y Seguridad Ciudadana..  

Jueves 03 de Enero de 2013

"Nos quieren sacar de acá ¿Ustedes que opinan?", preguntó Silvia Cara mientras despachaba en el carribar que tiene desde hace 26 años en la vereda de la Rambla Catalunya. "Qué garrón, son parte de la historia de acá", respondieron Julia y Sofía.

El diálogo fue ayer a la tarde y sintetizó la colisión entre los doce carritos de choripanes ribereños y la Subsecretaria de Prevención y Seguridad Ciudadana de la Municipalidad. "Sólo dispusimos que se trasladen enfrente, en un predio con infraestructura que acá no tienen", explicó el titular de esta repartición, Luis Baita.

El motivo de la relocalización, avenida Costanera de por medio, es la construcción de una bicisenda proyectada por el actual concesionario de la costa. El carril está diseñado vereda adentro, en el mismo espacio que hoy ocupan los doce carribares que venden choripanes, hamburguesas, papas fritas y superpanchos.. Un combo de comidas al paso que no parece competencia para los restobares del lugar. ¿Entonces?. "Parece que les molestamos", dijo Francisco, esposo de Silvia y titular del puesto gastronómico más antiguo y donde llegan a pelar dos bolsas de papas diarias.

Las primeras señales del cambio llegaron hace seis meses. Desde entonces los titulares de los carritos comenzaron las gestiones para evitar la movida. Presagian que la vereda oeste que les ofrecen significará una caída importante en las ventas.

"¿Quién va a cruzar la calle, los chicos, la gente mayor para ir a buscar una hamburguesa"?, preguntan con planos y fotocopias en la mano que quieren utilizar como pruebas para resistir la mudanza.

A marzo. En la ciudad, los puestos ambulantes para la venta de alimentos funcionan a través de permisos anuales y condicionados a que en el lugar no se desarrollen otros emprendimientos o, más aún, la disposición de los linderos. "Acá hay una obra privada que está frenada porque no se trasladaron en su momento, ahora tienen plazo hasta marzo", dijo Baita.

Y desestimó las versiones de los dueños de los carritos, sobre la competencia de rubro por parte del concesionario. Además, dijo que mientras llega el otoño, apelarán al diálogo permanente. En caso de no acordar el cambio de enclave, en el conflicto terciaría el Tribunal de Faltas y hasta la Justicia.

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