Sábado 26 de Junio de 2010
El cuarto y mayor satélite fabricado por Invap, el SAC-D/Aquarius, será hoy trasladado a Brasil desde Bariloche. La maniobra demandará dos vuelos del enorme avión carguero C17 de la Fuerza Aérea de EEUU y un operativo inédito en el país, informaron fuentes de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (Conae).
Este satélite forma parte de la misión en la que Argentina está asociada a la Nasa y a las agencias espaciales de Canadá, Francia e Italia y está proyectado para monitorear la salinidad de los océanos. También puede determinar la humedad de los suelos, capacidad de gran importancia para la Argentina.
También participa Brasil, cuyo Instituto Nacional de Pesquisas Espaciais (Inpe) testeará ahora el satélite en sus instalaciones de Sao José Dos Santos, a media hora de San Pablo.
El SAC-D viajará a San Pablo en el mismo avión de la Usaf que en junio de 2009 trajo a Bariloche el instrumento Aquarius (el más importante que llevará el satélite en su órbita), fabricado en EEUU por el Jet Propulsion Laboratory de la Nasa.
Claudio Corigliano, coordinador en Conae del operativo de traslado, informó que la tarea comenzó ayer a la mañana con el transporte de los containers del primer vuelo, que despegará hoy a las 9,15 de Bariloche.
Este primer envío llevará a Brasil la carga principal, que implica un contenedor con el satélite, especialmente acondicionado, y otros doce equipos en igual número de empaques.
Este traslado de unos 30.000 kilos llevará todo el día. Lo que más trabajo demandará será transportar el satélite, armar una rampa especial a partir de la llegada del avión (prevista para las 15), y subirlo a bordo.
El satélite pesa 1.440 kilos, pero en su contenedor llega a las diez toneladas. Además irá una plataforma para mover al satélite en los laboratorios, de unas siete toneladas, la viga de izaje de 2.700 kilos, y unos 4.500 kilos más en grandes cajas.
Corigliano explicó que “el traslado exige un operativo realmente grande y complicado, con mucha gente, que se está organizando desde hace meses y debe ser muy preciso, no puede fallar”.
Luego de las pruebas ambientales, en las que el satélite es sometido a los rigores que enfrentará en el despegue y su órbita, el 21 de enero del año próximo se realizará un traslado similar pero a la base de Vandemberg, California (EEUU), desde donde será lanzado por el cohete Delta II el primero de abril. l (Télam)