Miércoles 19 de Enero de 2011
El juez en lo Penal Económico Alejandro Catania inspeccionó ayer la base aérea de Morón para hacer un reconocimiento de los accesos del lugar donde estuvo estacionado por unos dos meses el avión Challenger 604 de Medical Jet antes de partir rumbo a España, adonde arribó a principios de enero con 944 kilos de cocaína, hecho por el cual fueron detenidos sus tripulantes, los hermanos Eduardo y Gustavo Juliá y Matías Miret, hijos de brigadieres retirados. La droga incautada estaba envuelta en paquetes de colores similares a los decomisados en Madrid.
Fuentes judiciales informaron que el objetivo de la inspección ocular fue conocer los lugares de la base, donde también funcionan dependencias de la Administración Nacional de Aviación Civil (Anac), para contar con información que permita determinar si la droga pudo ser cargada allí, o si por el contrario, el cargamento de hizo durante una escala de la nave en una isla de Sal, Cabo Verde, donde fue reabastecida de combustible.
Para eso el juez Catania estuvo en la base desde las 14 hasta las 16.30 para ver el hangar de Morón donde recaló el avión antes de volar a Ezeiza y luego a España y qué posibilidades de acceso hay a la pista de aterrizaje y a la base.