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Tras cuatro años de espera, la Biblioteca Argentina tendrá aire acondicionado

Habrá que esperar hasta el invierno. La compra e instalación de equipos fue votada en el presupuesto participativo 2010, pero otras intervenciones postergaron las obras.

Martes 09 de Diciembre de 2014

La sala de lectura de la Biblioteca Argentina contará con acondicionadores de aire recién a mediados del año próximo. La climatización del espacio que también alberga conciertos y muestras fue votada por los vecinos del distrito centro en el presupuesto participativo de 2010, hace cuatro años. Sin embargo la necesidad de renovar los desagües y tendidos de gas y electricidad del centenario edificio "obligaron a postergarla", según explicó el secretario de Cultura del municipio, Horacio Ríos.

Los lectores de la biblioteca del pasaje Alvarez tendrán que afrontar otro incómodo verano. El edificio tiene instalados acondicionadores de aire en algunas oficinas administrativas. Pero el salón de lectura carece de equipos y, aunque los techos son altos, en verano el calor se hace sentir y mucho.

Por eso, en las rondas del presupuesto participativo 2010, los usuarios de la biblioteca presentaron una propuesta para climatizar la centenaria sala. La iniciativa cosechó unos 250 votos y quedó entre las obras prioritarias para ejecutar durante ese año.

Es más, a fines de noviembre de 2010, el decreto Nº 2370 aprobó los pliegos para licitar la compra e instalación de equipos, el sistema de alimentación eléctrica y la instalación de gas natural para la sala de lectura y el depósito de libros. Y también para la climatización del Centro Cultural Cine Lumiére, de la zona norte (ver aparte).

En ese momento, las obras habían sido cotizadas en 292 mil pesos.

Sin embargo, el llamado de una socia de la biblioteca a la radio LT3 advirtió ayer que, aunque la iniciativa había cumplido ya cuatro años, nunca se había concretado.

En carpeta. El secretario de Cultura del municipio reconoció que las obras no se habían concretado. Según explicó, los trabajos quedaron "postergados" por una serie de intervenciones que desde hace dos años se están desarrollando en el antiguo edificio.

"En 2012, para el centenario de la biblioteca, se desarrollaron una serie de intervenciones escalonadas que permitieron recuperar las fachadas de los accesos del pasaje Alvarez y de Presidente Roca. Y comenzamos también a atender otras necesidades del edificio como la adecuación de desagües, eliminación de filtraciones y renovación de la red de gas y el tendido eléctrico", enumeró Ríos.

Ahora, dijo, apenas resta el cambio del piso de madera de la sala de lectura, castigado por el paso del tiempo y la humedad. Con un aporte del Fondo de Asistencia Educativa, la obra podría concretarse durante el mes de enero.

Y, si todo sale como está previsto, a mediados de año se avanzaría con la instalación de los acondicionadores de aire. "Si tenemos la posibilidad de resolver el cambio de piso, vamos a cerrar la sala de lectura durante enero y después vamos a llamar a licitación para comprar los equipos de aire acondicionado", indicó el funcionario.

 

Emblemática. Proyectada con el objetivo de celebrar el primer centenario de la Revolución de Mayo, la Biblioteca Argentina cumplió cien años en julio de 2012. Es la biblioteca pública más importante de la ciudad y de la provincia, con un patrimonio de 190.000 libros que los socios pueden consultar en la sala o llevar a sus domicilios en carácter de préstamo.

El salón central de la biblioteca es la única parte del edificio que se mantiene fiel a la fisonomía que tenía a principios del siglo XX.

Y actualmente no sólo aloja en sus mesas a estudiantes, investigadores y amantes de la literatura; sino que también se convierte semanalmente en escenario de conciertos, presentaciones de libros y conferencias.

Además, se brindan servicios de alfabetización informacional (Alfin) para capacitar en el desarrollo de competencias en el manejo de la información y un servicio de lectura accesible formado por un archivo de libros y textos llevados a distintos formatos (electrónicos, de audio, o braille) que habilitan el acceso a la literatura a personas restringidas de la posibilidad de manipular o leer textos impresos.

En la sala infantil se desarrollan además cursos, talleres y actividades culturales para niños, jóvenes y adultos.

El Lumière también espera

El decreto de noviembre de 2010 que aprueba el pliego para la licitación de la obra de climatización de la Biblioteca Argentina libera también los fondos para la provisión e instalación de equipos de aires acondicionados para el Centro Cultural Cine Lumiére, de Vélez Sársfield y avenida Alberdi. Sin embargo, los trabajos tampoco se concretaron.

La compra de acondicionadores de aire para la sala central del espacio cultural del distrito norte fue otra iniciativa elegida en el presupuesto participativo de ese mismo año. El proyecto, que incluía la instalación de los equipos y la renovación de la alimentación eléctrica, tenía asignado un presupuesto de 228 mil pesos que se imputarían a partidas del presupuesto participativo del 2011, según indica el decreto 2370 que lleva la firma del ex intendente Miguel Lifscthiz.

En la sala del antiguo cine de zona norte se realizan ciclos de películas, de música o teatro, con entrada gratuita. A partir de noviembre es además el lugar elegido por escuelas y jardines de infantes de la zona para celebrar actos de fin de año y graduaciones. Y apenas hay algunos ventiladores para mitigar el calor.

El centro cultural se inauguró el 1º de julio de 1993, cuando la Municipalidad salvó de la picota el antiguo cine de la zona norte y reinauguró para el barrio un espacio emblemático. Actualmente se desarrollan talleres y cursos de danza, teatro, música y literatura para niños y adultos. Además se ofrecen ciclos didácticos recreativos para escuelas e instituciones de la zona y cada año el lugar es sede de las jornadas nacionales de historiadores barriales.

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