Domingo 08 de Agosto de 2010
Charlando con una amiga desesperanzada, me comentaba: "Dicen que la venta de DVD truchos no es ilegal, ya que al ser copias tan burdas vos sabés lo que estás comprando…". Escuché a la ministra de Educación diciendo que un chico que lleva un arma a la escuela y apunta a los compañeros es "una tontera". A mi vecina decir que el día de la chupina "está bien para que los chicos salgan a tomar sol" y a la Intendencia afirmar que "Rosario demostró una vez más que es una ciudad que respeta y promueve los vínculos de amistad y el libre desarrollo de las actividades ciudadanas", cuando el operativo involucró a más de cien agentes de diversos organismos municipales, entre ellos la Guardia Urbana Municipal (GUM), la Dirección de Inspección, Defensa Civil y Control Urbano, coordinado por la policía de la provincia. Cuando hay una medida bien tomada, como las amonestaciones que el Politécnico pone a los alumnos el llamado día de la chupina, ante la ausencia de los profesores, me pregunto: ¿hay una sanción para ellos por el ejemplo que están dando? El pasado y los valores están hoy claramente desprestigiados. No se trata de reinstalar la dureza de la época victoriana, pero se reconoce que la permisividad en la crianza ha ido demasiado lejos. La causa de la violencia juvenil es una sociedad permisiva, que educa a los niños en sus derechos, pero no en sus deberes. El cuerpo social ha perdido fuerza moral. Desde la corrupción no se puede exigir, se intenta modificar conductas, pero se carece de valores. Platón hace casi 2.400 años afirmó: "Cuando los padres se habitúan a dejar hacer a sus hijos… cuando los maestros tiemblan frente a sus alumnos, cuando los jóvenes desprecian la ley porque no reconocen nada más allá de ellos mismos, entonces es el comienzo de la tiranía".
Silvia Buonamico
silviabuonamico@yahoo.com.ar