Traductores y una vicecónsul
Para la declaración indagatoria de los seis imputados hubo dos intérpretes convocados. Uno es un docente de la facultad de Letras de la UBA, traductor de rumano, que llegó desde Buenos Aires para asistir a los encargados del barco, de esa nacionalidad.

Miércoles 07 de Agosto de 2013

Para la declaración indagatoria de los seis imputados hubo dos intérpretes convocados. Uno es un docente de la facultad de Letras de la UBA, traductor de rumano, que llegó desde Buenos Aires para asistir a los encargados del barco, de esa nacionalidad. El otro es un traductor de tagalo, dialecto que se habla en Filipinas, a los fines de la defensa de los cuatro restantes imputados. Este asistente llegó a Rosario con la compañía de la vicecónsul de Filipinas en Argentina. Ninguno de los traductores debió esforzarse: ninguno de los acusados aceptó hablar con el juez sobre el delito que se les adjudica.

No obstante la gestión para que los acusados dispusieran de un intérprete para su lengua natal todos ellos, según fuentes judiciales, hablan inglés fluidamente. Quedó claro en la audiencia de ayer. Además el inglés es un idioma de uso convencional en la marina mercante internacional. Los libros de bitácora del buque en cuestión, de hecho, están en esa lengua.

El Colegio de Traductores de Rosario pondrá desde hoy a disposición del juzgado, a requerimiento de éste, un profesional matriculado en inglés para el trámite de este caso.

Educación superior. Los seis imputados fueron asistidos por los defensores oficiales Federico Tschop y Carlos Zürcher. Los extranjeros son personas de elevada educación formal: los dos rumanos tienen grado universitario completo y cursos de posgrados, en tanto que todos los filipinos son de instrucción terciaria completa.

¿Por qué actúan los Tribunales de Oroño al 900? Porque la legislación internacional confiere potestad, ante un incidente penal en aguas internacionales, al juez del primer puerto de destino, que en este caso es un magistrado de turno de la Justicia federal.

En caso que no haya discusión sobre la incumbencia el caso, de avanzar, se zanjaría en un juicio oral y público. La acusación por el delito compatible en este caso, homicidio calificado por la alevosía, prevé penas de prisión perpetua.