Viernes 04 de Septiembre de 2009
Buenos Aires.— Una guerra entre narcos y pibes chorros devenidos en vendedores de droga fue el detonante de un tiroteo con la policía ocurrido en la villa 9 de Julio, en Billinghurst, en el que dos hombres murieron, dos fueron heridos y un uniformado resultó baleado.
Todo empezó cuando un llamado al 911 desde la villa alertó sobre un enfrentamiento. Ante eso, la policía fue al lugar y, tras ser recibida a balazos, protagonizó un intenso tiroteo con uno de los grupos narcos de la zona. El tiroteo se prolongó durante 1.15 hora, se dispararon más de 300 proyectiles y terminó con dos narcos muertos, otro herido y el sargento Diego Ibáñez baleado. Mientras que en la villa se secuestraron 13 armas de guerra, 8 pistolas calibre 9 milímetros, tres calibre 45, una 3.80 y un revólver 38.
Distintas fuentes coincidieron en señalar que el enfrentamiento entre delincuentes y policías fue la consecuencia de una guerra entre viejos grupos de narcos que reinaban en la villa y un grupo de pibes chorros que comenzó a vender droga traída de otros asentamientos. En el marco de ese enfrentamiento fue asesinado el 18 de junio Edgardo Kleyer, de 19 años.
Si bien por ese hecho no hay detenidos, la madre de la víctima acusó en varias oportunidades a un hombre llamado Gerardo Goncebat como autor intelectual del asesinato, el mismo que ahora cayó herido.
Se sospecha que Kleyer integraba la banda de pibes chorros que además de robar a dealers y a clientes se dedicaba a vender droga debilitando el negocio de los grupos narcos de la villa.
Tras ese crimen y frente a las acusaciones, Goncebat y su gente se fueron de la villa. Pero anteanoche regresaron armados para recuperar su territorio. "Fue como un desembarco", graficó un jefe policial.
Los dos narcos muertos fueron identificados como Ramón El Manco Alegre, con pedido de captura por causas por drogas; y Miguel López, también con antecedentes. (Télam)