Domingo 14 de Febrero de 2010
Una mujer con retraso mental fue torturada durante horas y asesinada por un grupo de personas en el estado norteamericano de Pennsylvania. La policía detuvo anteayer a tres mujeres y tres hombres por el crimen.
La mujer, Jennifer Daugherty, de 30 años, fue alimentada con aceite vegetal, especias, detergente, orina y medicamentos y obligada a escribir una nota diciendo que se suicidaba. Fue torturada por espacio de 33 horas.
Después la mataron a puñaladas, la envolvieron en plástico, la colocaron en un cesto de desperdicios y la abandonaron en la playa de estacionamiento de una escuela, dijeron voceros policiales y familiares.
La cabeza de Jennifer había sido rasurada y estaba atada con decoraciones y ropas navideñas; también fue golpeada con un toallero, el tubo de una aspiradora y una muleta, según una declaración jurada.
Seis personas fueron acusadas de homicidio criminal, secuestro y cargos relacionados con la muerte de Daugherty, que estaba desaparecida desde el lunes y cuyo cadáver se halló el jueves en la escuela secundaria Salem de Greensburg, a unos 50 kilómetros al este de Pittsburgh.
Los acusados son Robert Loren Masters Jr., de 36 años; Ricky Smyrnes, 23; Melvin Knight, 20, y Amber Meidinger, 20, todos de Greensburg; una muchacha de 17 años de Greensburg, y Peggy Darlene Miller, 27, de Mount Pleasant Township. Todos están detenidos sin fianza en la prisión del condado Westmoreland. No se sabía si tenían abogados.
El padrastro de la víctima Bobby Murphy, de Mont Pleasant, dijo que Jennifer tenía la capacidad mental de una niña de 12 a 14 años.
Murphy agregó que fue el último miembro de la familia en ver viva a Jennifer, el lunes, cuando la llevó a tomar un autobús a Greensburg. Dijo que la mujer tenía allí a un dentista y una consejera que la ayudaban con su retraso mental.
“Los vecinos dijeron que habían oído fuertes ruidos durante la noche. Luego todo volvió al silencio”, dijo un vocero de la policía.
La policía cree que la víctima tenía relación con al menos uno de los presuntos asesinos. La joven consideraba amigos a los seis detenidos y confiaba en ellos, dijo el jefe de policía de la localidad, Walter Lyons.