Tolerancia cero
En los últimos años he comprobado que mucha gente manifiesta una actitud cerrada y hasta verbalmente agresiva cuando alguien arriesga su punto de vista sobre un tema determinado. La intolerancia, la falta de respeto a las ideas ajenas, las descalificaciones emergen constantemente porque escasean las argumentaciones.

Lunes 23 de Agosto de 2010

En los últimos años he comprobado que mucha gente manifiesta una actitud cerrada y hasta verbalmente agresiva cuando alguien arriesga su punto de vista sobre un tema determinado. La intolerancia, la falta de respeto a las ideas ajenas, las descalificaciones emergen constantemente porque escasean las argumentaciones. Y ese es un problema grave que afecta a numerosos ciudadanos. La violencia psíquica denota debilidad de quien la ejerce. Quien maltrata con exabruptos u otros calificativos a los semejantes no encuentra otro modo de conducirse en la vida, producto de una pobrísima enseñanza y educación recibida. Los especialistas en recursos humanos dicen que las personas deben mirar las cosas con un mismo lente para darse cuenta la disparidad de opiniones y perspectivas acerca de un tema en particular. Hay que aceptar que existen disidencias, que pensando distinto que el otro ambos se nutren, se enriquecen, terminan sabiendo más ¿Cuándo se comprenderá esto? En Argentina basta con emitir ciertas consideraciones acerca de temas vinculados a la política, al deporte, a la sociedad en su conjunto para que se sucedan contestaciones desagradables o desafortunadas. Creo que los ciudadanos comunes obran así por contagio de quienes gobiernan, de los funcionarios públicos que expresan bravuconadas, discursos subidos de tono, palabras desafiantes dirigidas a sectores opositores. Si desde el poder se escuchan barbaridades, pues la gente repite esos términos y demuestra así tolerancia cero.

Marcelo Malvestitti