Miércoles 20 de Abril de 2011
Escribo en respuesta a la carta de la señora María Rosa Bevacqua publicada el 11 de abril. Debido al alto grado de discriminación que expresa en sus palabras cuando habla de las "nuevas madres", que según esta señora tienen hijos por una simple ecuación: "un hijo igual a un sueldo", haciendo referencia a la asignación universal por hijo. Tengo que reconocer que el pensamiento que vuelca en su carta esta señora me sorprendió por ser tan chato, simplista y frívolo hasta el hartazgo. En textuales palabras se pregunta ¿el gobierno no sabe que cuantos más hijos traigan al mundo la gente humilde, más desnutrición, más delincuencia y más pobreza habrá? dando por sentado que ser humilde es ser un delincuente, y para rematarla aporta una idea digna de una "mente brillante", que a los pobres se le ponga un tope de dos hijos, y que si se exceden "que se le corten los planes". Señora, aunque usted no lo crea, los pobres son personas igual que usted y que yo, y aunque le parezca inmensamente injusto tienen los mismos derechos que usted y que yo. Entonces le pido por favor que en vez de difamarlos, discriminarlos y aportar ideas que limiten sus derechos, gaste su energía en idear planes para que se puedan insertar en la sociedad, cosa que no va a lograrse diciéndoles que "si sos humilde sos delincuente" o afirmando que "si tenés hijos y sos pobre van a ser delincuentes". Sino buscando aportar cada uno desde donde pueda para que tengan acceso a una buena educación, a un buen sistema de salud y que ni hablar a un trabajo que los dignifique. Por último quiero aclararle que no recibo ningún plan, que solamente tengo una hija y que gracias a su reflexión me surgió una pregunta que seguramente usted sabrá responder: ¿Quién es más peligrosa, la gente humilde o la gente que discrimina? Gracias y disculpe si dejo traslucir mi enojo, pero sepa que no es personal hacia usted, sino a ese pensamiento que lamentablemente comparte mucha gente.
Mariano Luis Mirada, DNI. 26.700.260