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Todo es celeste y blanco en Belo Horizonte

Todo esto se potencia de sobremanera en una Copa del Mundo, cuando su bandera trasciende las fronteras y flamea en otro país, donde los convierte en protagonistas excluyentes.

Sábado 21 de Junio de 2014

En el Día de la Bandera, los argentinos tiñeron ayer de celeste y blanco la ciudad de Belo Horizonte, donde hoy el equipo de Alejandro Sabella buscará sellar la clasificación a los octavos de final del Mundial de Brasil. Los criollos hacen un culto de sus banderas cuando de fútbol se trata y las portan como una suerte de documento de identidad, que les otorga sentido de pertenencia y hacen que se sientan en parte dueños de la fiesta antes, durante y después de un partido.

Todo esto se potencia de sobremanera en una Copa del Mundo, cuando su bandera trasciende las fronteras y flamea en otro país, donde los convierte en protagonistas excluyentes, al menos por un rato.
Por eso, en vísperas del partido con Irán en el Mineirao, no generó sorpresa ver banderas celestes y blancas repartidas con efervescencia en distintos puntos de Belo Horizonte y también en sus alrededores.
Se vieron muchas en el coqueto predio deportivo Cidade do Galo, el búnker que está utilizando el seleccionado dirigido por Sabella, ubicado en el municipio de Vespasiano, a 21 kilómetros al norte de la capital del estado de Minas Gerais.

Y no sólo allí. También aparecieron en las inmediaciones del estadio Mineirao, así como en los barrios de Savassi y Pampulha, los más concurridos por tener una gran cantidad de bares y atractivos turísticos.
Desde muy temprano, más de un centenar de hinchas argentinos se agolparon en la puerta de Cidade do Galo con banderas identificatorias de Rosario, Jujuy, Santiago del Estero, Entre Ríos, Esperanza, Firmat, Bombal (Santa Fe), Corrientes, Santa Rosa, Córdoba, Mar del Plata, Florencio Varela, Avellaneda, Villa Adelina y Batán, entre otras diversas localidades de nuestro país.

Por la mañana, y hasta el mediodía, el mate y las pavas calentadas con pequeñas garrafas resultaron elementos francamente distintivos de la expectante vigilia argentina entre los hinchas ambulantes, que se instalaron en Brasil sin lugar de estadía fijo.

Cerca de las 12, varios de esos simpatizantes y otros deambularon por las adyacencias del Mineirao de Belo Horizonte en busca de alguna entrada para el partido de hoy con Irán, enfundados en camisetas albicelestes y con banderas argentinas a modo de bufandas o capas.

Pero también se apostaron en los alrededores del estadio para alentar a la selección, para ya ir dándole temperatura al clima del cotejo de hoy en el que si Argentina gana, conseguirá la ansiadad clasificación directamente a los octavos de final.

En cada encuentro entre argentinos, ya sea en forma ocasional o no, la cerveza y el fernet salen a escena con llamativa facilidad. Ese tipo de bebidas se imponen claramente y sirven para matizar cada charla, cada debate futbolero y ponen en funcionamiento las venas de los hinchas que coparon la ciudad para alentar al seleccionado argentino.

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