Miércoles 10 de Julio de 2013
Hace unas semanas a mi hija, en cercanías de la Facultad de Medicina, le robaron, por segunda vez en seis meses, su billetera, DNI, tarjetas y algo de dinero. Hecho a lo que uno, si bien sabe que pasa a diario, aún no se acostumbra. El sábado 29 de junio llamó a casa un chofer de colectivo de la línea 133 que me dijo que un pasajero había encontrado la billetera tirada entre los asientos de atrás y se la había dado. Tenía toda su documentación, sólo faltaban los pocos pesos que tenía. Me dijo: “Son muchos los de su apellido en la guía, tuve que leer bastante hasta encontrar la dirección que figuraba en el documento”. Este señor, de nombre Ricardo, me dio su teléfono y su dirección para ir a buscar las cosas. Como su casa distaba mucho de la nuestra me ofreció avisarme cuando pasara por nuestro barrio con el colectivo para que lo pudiésemos esperar en una parada y reunirnos. Cuando corté el teléfono y conté a mi familia, mi hija dijo “viste mamá, todavía queda gente buena”. Seguramente esto no será noticia, pero creo que es válido resaltar estas acciones que hacen alimentar la esperanza de que no todo está perdido. Para Ricardo (que no sé su apellido) y para el pasajero que encontró la billetera, mil gracias. “Las palabras mueven, pero el ejemplo arrastra”. Que muchos podamos imitar siempre este tipo de actitudes.
Silvina Potenza
La política y los indigentes
De los jóvenes-niños marginales que nacen producto de la incomprensión de una sociedad que a priori los estigmatiza, sin tener oportunidades de ser, no tienen pertenencia porque nadie contuvo a su familia para que fueran responsables a la hora de la paternidad. Vemos a diario las notas de canales que se meten en el corazón mismo de las villas miserias, trayendo a nuestros hogares calefaccionados y con algún plato de comida a mano, las desgracias que padecen aquellos que fueron traídos al mundo sólo para sufrir. Vivo en el conurbano bonaerense, en todos lados se ven mujeres que no pasan de los 20 años con 2, 3 ó 4 hijos sin padres a la vista, abuelas de 36 años, así se repite un círculo que en el futuro será muy difícil salir, una coyuntura que aporta todos los días niños que no tienen, ni tendrán acceso al estudio, a la vital comida diaria indispensables para crecer sanamente, carecerán de estudios elementales, de la apropiada atención médica y otras necesidades que más los sumergirá, dependiendo de un Estado benefactor, que los somete a la peor degradación del ser humano, coartarle la creatividad. Entonces, aquellos que estamos de la vereda de enfrente, qué parámetros de igualdad con nuestros semejantes tendremos para sentirnos en la seguridad que somos una sociedad que no genera tanto resentimiento, mientras hay miles de niños que mueren todos los días por consumo de drogas, alcohol, prostituyéndose para disponer de dinero, para retroalimentar un círculo vicioso del que no saldrán, simplemente porque no pueden. Nadie se ocupa de ellos, a nadie les interesa, pero un día serán muchos más los carenciados que usarán los políticos de turno, sin crear una verdadera malla de contención social.
DNI 8.634.022
Batallas a la distancia
Mientras el país se sumerge cada vez más en la ciénaga de la pobreza, la violencia, el atraso y el descrédito internacional, quien tiene la responsabilidad de revertir la situación, la presidente, revolviendo el pasado, pretendiendo modificar lo inmodificable por ser historia, concentra su atención en batallas ideológicas retrógradas e inocuas que no ayudan a construir futuro. Las estatuas y los nombres de calles y avenidas, son los absurdos recursos de los revisionistas. Comenzando por el más reciente, Juana Azurduy, que ni se le habrá cruzado por la mente pelear contra Colón, pero aconsejada en el “más allá” por el bolivariano Chávez, con dos golpes lo dejó tendido en la “lona”; Roca, exitoso en la campaña del desierto, no le va nada bien en el sur, se salvó en Bariloche, pero ahora apareció el cacique Néstor, que lo quiere bajar de su pedestal; Rosas parece que está dando vuelta con éxito la batalla de Caseros, en detrimento de Urquiza; el oscuro Cámpora busca destronar a Perón; Sarmiento prefiere ser ignorado, por temor a que le corten la cabeza. Si todo esto no fuese tan dramáticamente serio para el futuro de los argentinos, es para tomar estos hechos como acciones ridículas.
Emilio Zuccalá
emiliozuccala@yahoo.com.ar
Creo en una Argentina nueva
Quiero una Argentina justa y unida que festeje sus 200 años dejando atrás su niñez de líderes autoritarios y esta adolescencia carente de certezas. Una Argentina hecha entre todos, en la que ofrezcamos nuestro trabajo para el bien común, con un Estado capaz y eficiente. Separado de las religiones, y también de los gobiernos, con líderes capacitados y austeros, gobernantes al servicio del país, empresarios comprometidos con el país. Sindicatos que defiendan al país, soldados que enorgullezcan al país, policías que cuiden al país, que disfrute de jueces valientes que trabajen para la ley y la Justicia y no se vendan ni por dinero ni por poder. Con un pueblo respetuoso y presente que premie el esfuerzo y la honestidad; y que castigue le pereza y la viveza. Un pueblo que respete la diversidad, que acepte las ideas de los demás y defienda las propias con respeto Que siempre recuerde que sus derechos. Conllevan obligaciones y terminan Donde comienzan los de su vecino. Creo que los Argetinos podemos hacer la. Argentina que queremos. En vez de querer la Argentina que pudimos hacer.
Gastón Favereau
DNI 20.213.032
Lo lamentable de llegar a grande
Cuántos de nosotros recordamos cuando nuestros padres nos enseñaron a manejar para que cada uno de nosotros pueda desenvolverse libremente, y qué pasa hoy en día con esos maestros, mi papá o tu papá. Pasa que cuando van a renovar el registro de conducir no se los trata como corresponde, no les tienen paciencia ni el respeto que corresponde, ¿y por que? Porque ya son mayores, y como ellos no nacieron con las computadoras, los psicofísicos o el múltiple choice, es más fácil decir que no son aptos para manejar que tenerles un poco de paciencia. Pero lo que no entienden las doctoras que por un contrato entre el colegio de médicos y la Municipalidad realizan los exámenes en los distritos para la renovación o nuevos carnés, es que un mayor que no aprueba un ejercicio en una máquina no es alguien no apto, es alguien que en dos segundo no puede procesar la información que le están dando apurado porque hay muchas personas para rendir; pero claro, esa joven doctora todavía tiene a sus padres muy jóvenes, y no padece ver triste al mío o al tuyo que está pensando que le cortaron las piernas por no poder manejar más, y se bajonean pensando que van a tener que molestar a sus hijos para que los lleven al supermercado, al médico o a donde quieran ir. Y qué pasa cuando los ves mirando su auto, ese preciado auto que valoran como si fuera el primero que tuvieron, y en más de un caso invierten parte de su jubilación para mantenerlo, pero claro hoy en día es más fácil sacar a los mayores del trafico que resolver el problema del trafico. Y por qué no organizarse para que se les tome el examen de otra manera a las personas mayores, más de uno maneja mejor que un joven, y es porque no tienen apuro de llegar a ningún lado, porque toman el recaudo de salir un rato antes para no llegar tarde. Realmente, deseo que ni mi papá ni ningún papá de nadie tenga que pasar por esto porque el mío lo pasó y es tan grande la impotencia que uno siente al saber que todos vamos a llegar a la edad de ellos y podemos llegar a ser tratados de igual manera, por eso es que quiero y deseo que entre todos podamos cambiar las cosas, para que el respeto y la tolerancia a nuestros mayores vuelva, y les demos el lugar que ellos merecen y que ellos nos dieron a nosotros. Con esto no estoy pidiendo concesiones ni que se habilite a mayores que ya no pueden conducir, simplemente paciencia y respeto a los mayores que hicieron tanto para con nosotros.
Liliana Ramos
El tránsito de la ciudad
Resulta que ya hace varios años que al centro de Rosario y también el macrocentro lo han convertido en una inmensa playa de estacionamiento medido. Trato de comprender que había que hacer algo con el estacionamiento de los automotores, pero entiendo que sería mucho mejor que los inspectores municipales en lugar de andar paseando con sus motos, trataran de enseñar a los automovilistas a cómo desempeñarse mejor por las calles rosarinas, porque francamente cada vez se maneja peor y ya estamos en la consigna “sálvese quien pueda”, cuando en realidad debería ser, es decir un tránsito bien organizado y muy bien controlado por nuestros queridos inspectores municipales. Por otra parte, ellos en las horas de mayor tránsito me gustaría saber por dónde andan, porque en los lugares de mayor tránsito del micro y macro centro no se los ve. Reflexionando sobre este asunto, me encuentro con el disparate de que la diagonal que une la calle Moreno con el bulevar Oroño, principal arteria hacia el microcentro, la misma se encuentra transformada en una playa donde enseñan a estacionar. Digo yo, y si se me permite, ¿no hay otros lugares en la ciudad para enseñar este tipo de maniobras? ¿No se dan cuenta en la Municipalidad de la trascendencia que dicha diagonal esté libre de estas ocupaciones, así el tránsito automotor puede circular libremente por ella?
Armando Torres
DNI 6.047.844
Gracias, doctor Cappiello
La comunidad educativa de la Escuela N° 176 de la localidad de Chapuy, agradece la intervención del ministro de Salud, Miguel Angel Cappiello, que posibilitó la delicada operación del niño Ramiro Román, en el Hospital Provincial de Rosario. Valoramos enormemente su humanitaria y desinteresada predisposición para este niño de nuestra pequeña localidad.
Araceli Josefa Marciano
DNI 13.008.910
Egocentrismo político
Egocentrismo es la característica que define a una persona que cree que sus propias opiniones e intereses son más importantes que las de los demás. Sus pensamientos por sobre los otros. Lo que él piensa, opina, decide, cree y razona es primero y más importante que el resto, el mundo gira alrededor de su individualidad y lo que no se ajusta a él es rechazado, desvalorado por su opinión. Cree que todos deben buscar lo que él busca. En estos tiempos previos a elecciones, reina un ambiente de egocentrismo “encubierto”, donde cada partido político dice saber qué es lo que todos necesitamos, y nos quieren convencer de que sus opiniones y pensamientos son iguales a los nuestros. Pero una vez en el poder, todo cambia, y son sólo sus pensamientos (y sobre todo sus intereses) los que valen. Después de electos, espero verlos en los barrios, en las radios, en los diarios, y no como noticia, sino como representantes del pueblo, cumpliendo sus funciones como se debe. No olvidemos que para ponernos en los zapatos del otro, primero debemos sacarnos los nuestros.
María Florencia Piro
DNI 30.763.138