Sábado 06 de Marzo de 2010
Resulta imposible olvidar al personaje Clemente y a José María Muñoz peleando por el "tiren papelitos muchachos", durante el Mundial del 78. La victoria de Clemente llevó a que el uso de los papelitos sea un clásico no sólo en partidos de fútbol sino en muchos otros festejos, aun los más impensados. El Mundial 78 nos dejó además de los simpáticos papelitos y el deseado título de campeones del mundo un dejo de inquietud y tristeza sobre la manipulación del mismo por parte del poder político de entonces. En el 2002, en el Parlamento, un presidente declaró el default de la deuda argentina y hubo papelitos. En el 2009, nos anunciaron el aún conflictivo "Fútbol para todos" y hubo papelitos. En el 2010 también los hubo cuando la presidenta Cristina Fernández anunció hace pocos días también en el Congreso, los nuevos y remixados decretos para intentar desendeudar a la Argentina, según sus dichos. Para sorpresa de muchos, algunos de los papelitos lanzados por los jóvenes kichneristas desde las graderías superiores, llevaban impresa una frase muy poco feliz del filósofo Maradona y que resultaría irreproducible, al menos de mi parte en estas líneas. Jugadas del destino, pero football y política nunca fueron una mezcla saludable.
Lidia Giovannoni
lidiagiovannoni@gmail.com