Edición Impresa

Timerman: “Las relaciones con Uruguay son buenas”

El canciller Héctor Timerman sostuvo ayer que las relaciones entre la Argentina y Uruguay “son buenas” y destacó el diálogo abierto con el vecino país para resolver diferencias.

Viernes 31 de Enero de 2014

El canciller Héctor Timerman sostuvo ayer que las relaciones entre la Argentina y Uruguay “son buenas” y destacó el diálogo abierto con el vecino país para resolver diferencias.

   “Las relaciones entre Argentina y Uruguay son buenas; son mucho más profundas de lo que dicen los titulares de los diarios, y no podría ser de otra manera, porque somos países vecinos que convivimos, cuyos pueblos están integrados”, señaló en canciller.

   Timerman estimó que la posibilidad de ruptura de lazos entre los países rioplatenses “es algo totalmente ridículo, porque hay una integración económica muy importante y porque, además, miles de argentinos viven en Uruguay a la par de que miles de uruguayos viven en la Argentina”.

   Sin embargo destacó que la propia intensidad de la relación entre ambos Estados propende al surgimiento de visiones encontradas respecto a algunos temas en particular de la gestión, pero que deben ser resueltos mediante el diálogo.

   “Nos vamos a sentar en una mesa y vamos a tratar todos los temas que Uruguay quiere hablar con Argentina y todos los temas que Argentina quiere hablar con Uruguay, pero no hay un conflicto con Uruguay”, destacó, a pesar de los chispazos por la autorización a la papelera UPM a aumentar su producción y las trabas comerciales.

   “Siempre que hay una relación existen temas para hablar. Siempre hay una solución. El problema es cuando no hay diálogo, y nosotros con Uruguay tenemos diálogo”, manifestó el canciller desde Cuba, donde participó de la cumbre de países latinoamericanos y caribeños que conforman la Celac.

   Tal como fue acordado el pasado martes durante el encuentro entre los presidentes Cristina Kirchner y José Mujica en La Habana, la Casa Rosada decidió mantener en suspenso la presentación ante la Corte de Justicia de La Haya por el incremento de la producción de la papelera UPM, a la espera de lo que pueda resolverse en las mesas de trabajo que se abrirán con Uruguay, para lo cual Timerman agendó un nuevo encuentro con su par uruguayo, Luis Almagro.

Causa Malvinas. El apoyo de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) al reclamo argentino por la soberanía de las Malvinas contrastó con la soledad de la posición del Reino Unido, que se escudó nuevamente en el plebiscito realizado entre los kelpers, que no sólo no es reconocido por las Naciones Unidas (ONU), sino que fue financiada por Canadá, el único país que lo apoya en el continente.

   A través de la diplomacia y el multilateralismo, Argentina consiguió en Cuba un respaldo unánime al pedido de negociaciones por el archipiélago, como lo obtuvo en los últimos años de bloques como el Grupo de los 77 y de los 54 países de Africa.

   Ante la Declaración de La Habana de la Celac, Londres sostuvo que “los habitantes de las Falkland son británicos y quieren permanecer británicos, como demostró claramente el 99,8 por ciento en el referendo de marzo pasado”.

   Timerman reiteró la necesidad de que el Reino Unido respete lo establecido por distintos estamentos internacionales de entablar un diálogo con Argentina que permita resolver el litigio por la soberanía de las Malvinas.

   “La mayor esperanza es que se aplique el derecho internacional”, manifestó Timerman, y agregó que “lo que pide Argentina es lo que pide el mundo y lo que han resuelto las Naciones Unidas en más de 40 ocasiones, que es que el Reino Unido y la República Argentina se sienten en una mesa a negociar”.

   Asimismo consideró que el desarrollo de las conversaciones entre ambos estados debería permitir una resolución pacífica en el ámbito de las regulaciones establecidas por los organismos internacionales. “A esto nosotros lo denominamos una cuestión de colonialismo, como lo denominan también las Naciones Unidas. Es una cuestión de colonialismo especial que es la apropiación de parte del territorio de un país por otro país”, indicó Timerman.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

LAS MAS LEÍDAS