Martes 18 de Enero de 2011
Uno de los presos que escapó de la comisaría 12ª, Sergio David Camus, a quien le dicen Tierrita, había sido detenido sólo tres días antes de la masiva fuga registrada este domingo en el penal de Ludueña. El joven de 18 años había sido apresado tras una intensa búsqueda policial por el asalto en el que resultaron heridos en el mismo barrio un joven de 24 años y su abuela, a quienes dos ladrones los sorprendieron cuando estaban sentados en el pequeño jardín del frente de su casa.
El violento robo fue el 8 de enero pasado en Rouillón al 800. María Teresa Rugenín se encontraba en la puerta de su casa con su nieto Emanuel Céspedes, un repartidor de alimentos que había llegado un rato antes de trabajar. Estaba sentado en la vereda cuando, sorpresivamente, llegaron dos muchachos que "se tiraron sobre Emanuel y comenzaron a golpearlo", según contó su abuela. La mujer, que lo crió como a un hijo, contó a este diario que se arrojó sobre uno de los ladrones y alcanzó a romperle la remera. En ese forcejeo, Emanuel recibió dos puntazos en el abdomen por los que fue internado en el Heca. María Teresa, al defenderse de una estocada en el rostro, sufrió un profundo corte en un dedo y un raspón en un codo. Siete años antes, su hijo Damían Céspedes fue asesinado a tiros cuando repartía remedios como cadete de una farmacia en el barrio Carlos Casado.
A partir de testimonios fue apuntado Tierrita y cuando los policías de la 12ª fueron a buscarlo a su casa, el chico no estaba. "Me tiene podrida. Vino y se piró otra vez. Estaba empastillado y todo rasguñado", dijo la mujer. Una fuente policial refirió lo trabajosa que resultó la búsqueda de Tierrita, hasta que el jueves de la semana pasada fue detenido.
Duró en el penal tres días: el domingo se plegó a la fuga y no fue recapturado. El joven es conocido en el barrio porque acumula al menos 14 antecedentes como menor de edad, todos por robos y arrebatos callejeros. Su padre, Sergio Checu Camos, quien estuvo ligado a a robos a bancos y blindados.