Miércoles 11 de Junio de 2014
Estoy seguro que los lectores saben lo que significa este concepto muchas veces aplicado por los pueblos como método de defensa ante un potencial invasor. Doy como ejemplo el realizado por Belgrano en el Exodo Jujeño y los realizados por los rusos, primero ante Napoleón, y más acá en el tiempo ante el asedio de los nazis. Hago este comentario porque como no le veo a nuestra presidente cualidades de estadista, es decir gobernar con grandeza, serenidad y anticipación, sino que lo hace a destiempo, cuando no hay otra salida y hasta con un cierto rencor hacia los que le anticipaban problemas futuros. Yo no sé si ella leyó a Maquiavelo en la parte que más o menos dice: “El príncipe debe tomar las resoluciones en la forma y magnitud que corresponde; si no lo hace así siempre la solución se complica y encarece”. Y ahora, estamos como en un partido de fútbol, en el minuto 88, perdiendo uno a cero y con la necesidad de empatarlo; entonces dejamos de lado las tácticas y estrategias fallidas y empezamos con los consabidos “centros a la olla”, que en la realidad del país significa salir por el mundo a pedir dinero. Espero que la presidente, que no ignora que ella y su promocionado y fracasado “modelo”, en diciembre de 2015 pasan a ser un pálido recuerdo, no usen estos últimos meses para realizar un festival de deudas y moratorias, con vistas a poder terminar su mandato y de paso complicarle la gestión a los próximos gobernantes. Es decir, señora presidente, despójese por un tiempo de su vanidad, bregue para bajar la inmoralidad y no deje el país como tierra arrasada. La patria se lo agradecerá.
DNI 6.052.583