Tiempo de acompañar los más que juzgarlos

Domingo 26 de Julio de 2015

Es difícil generalizar sobre los efectos de “las redes” en adolescentes, según como, porqué y para que las utilizan: si para huir, pelear o acercarse a sus pares; si son refugios o “lugares” insalubres, si chatean con amigos o con abusadores, etc. etc.

   Es cierto que las redes (al menos en este momento), facilitan el bullying o la discriminación, entre otras patologías. Sin embargo, conozco adolescentes que pasan horas buceando conocimientos o solucionando tareas de la escuela o accediendo a información que a nosotros nos llevaba años recibirla. Desde que existen los teléfonos receptores y emisores de mensajes instantáneos, se convirtieron en una especie de chip indispensable para vivir y raptan la atención para otras cuestiones, pero esto no es un problema exclusivo de los adolescentes...

   ¿Que es salud? Entre todas las definiciones elijo la del maestro Francisco Maglio, importada del X Congreso de Médicos y Biólogos de Lengua Catalana: “Es la manera de vivir, libre, comprometido y feliz.” “Salud mental es salud cerebral” que por supuesto depende de la del contexto y la circunstancia en la que crece cada adolescente.

   Las estadísticas usan datos que en realidad son “captos” (datos buscados según Laing) y según nuestras observaciones empíricas y científicas, son muchas más las horas que pasan los adolescentes que prefieren las comunicaciones en pantallas en lugar de intercambiarlas cuerpo a cuerpo. Pero es la realidad del mundo actual y los mayores no solo debemos aceptarla sino protegerlos y acompañarlos en lugar de prohibir, castigar o categorizarlos de enfermos.
 

(*) Pediatra y terapeuta familiar